Último domingo de agosto.
Que septiembre llegue bonito, con nuevas oportunidades, tranquilidad en el corazón y muchas razones para sonreír. Ojalá nos vaya bonito a todos.
Las mascotas son el ejemplo más bonito y claro de que el amor no necesita tantas palabras. Se demuestra en la lealtad, en los pequeños gestos, en la compañía y en estar ahí, siempre, sin pedir nada a cambio.