Decir que el último mes de clases es “tiempo muerto” no es una ocurrencia: es una confesión brutal del fracaso burocrático del sistema educativo. Si después de entregar calificaciones la escuela sigue abierta sólo para cumplir un calendario, entonces no estamos hablando de educación, sino de simulación.
El problema no es si las vacaciones deben empezar antes o después. El problema es mucho más profundo: ¿qué hace el Estado con el tiempo de niñas, niños, maestros y familias? Una escuela sin propósito pedagógico se vuelve estancia forzada; un maestro atrapado en formatos deja de enseñar; un alumno sentado sin sentido aprende la peor lección: que cumplir es más importante que aprender.
Ese último mes no debería morir. Debería ser el cierre más humano del ciclo: lectura, arte, deporte, recuperación, convivencia, salud emocional, comunidad. México no necesita contar días vacíos. Necesita escuelas vivas. Porque el derecho a la educación no se cumple abriendo aulas: se cumple dándoles sentido.
Hoy mis alumnos me dijeron:
-Hoy viene muy buena onda.
-Maestra le regalo este plumón
-Maestra tiene muy bonita sonrisa
-Maestra se ve muy bonita.
De verdad no saben lo que me hacen sentir. Justo hoy desperté sin ganas, sin querer verme al espejo, haciendo nudos a mi mente.
La elección de ministros de la Corte no fue libre: fue dirigida. Ganaron los que aparecían en los acordeones repartidos por Morena. No fue un ejercicio de ciudadanía informada, sino una operación de obediencia. Lo que debió ser una votación crítica y reflexiva se redujo a la reproducción de una lista impuesta. El resultado no representa la voluntad libre del pueblo, sino el triunfo de una estrategia de control político.
Y lo más grave: no llegaron jueces, llegaron operadores. Ninguno tiene carrera judicial. Ni uno solo ha dictado sentencias, resuelto controversias constitucionales, ni defendido la independencia del Poder Judicial. Se rompió el equilibrio histórico entre juristas de carrera y externos. La Corte deja de ser tribunal y se vuelve trinchera.
Lo que hoy presenciamos no es una renovación democrática del Poder Judicial, sino su captura. Se desmantela la profesionalización, se cancela el mérito y se cancela la esperanza de justicia autónoma. Esto no es participación popular: es subordinación institucional. Y sus efectos no serán pasajeros. Serán duraderos, profundos y dolorosos para el futuro de México.
🪦 IN MEMORIAM 🪦 Hoy 1 de junio de 2025, murió el Poder Judicial. Con él, la justicia, el derecho, la democracia y las libertades. Era previsible. Era evidente. Y lo dejamos morir.
Mientras simulan “elecciones”, sepultan contrapesos, compran jueces con votos y entierran la Constitución. Aquí yace la República. Nos vemos en el duelo.
#ReformaJudicial #JusticiaEnRiesgo #PoderJudicial #México
En campaña, uno de los temas principales, es que las personas desconocen: qué van a votar; quiénes van a votar, cómo van a votar: dónde van a votar.
Hice un cuadro que intenta explicarlo y resolver dudas.
¿Me ayudan a socializarlo? Gracias.
Nos venden la idea de que los jueces son los culpables de liberar a criminales, cuando la verdad es que las fiscalías son incapaces de armar casos sólidos. Expedientes con pruebas insuficientes, testimonios fabricados, detenciones ilegales y violaciones al debido proceso terminan en absoluciones o libertades porque la justicia no se trata de llenar cárceles, sino de probar culpabilidades.
Pero claro, es más fácil culpar a los jueces que admitir la incompetencia del sistema de procuración de justicia. ¿Por qué los expedientes llegan tan mal integrados? Porque la justicia penal en México es un circo mediático: se detiene con espectáculo, se acusa con titulares, pero cuando toca probar en juicio, todo es un desastre. La consecuencia: liberaciones que indignan, pero que son el reflejo de un sistema podrido desde la raíz.
El problema no es que los jueces liberen, es que las fiscalías no saben acusar. El verdadero enemigo de la justicia no es el Poder Judicial, sino un sistema de procuración ineficaz, politizado y lleno de improvisados. Si realmente queremos justicia, exijamos fiscales preparados, investigaciones reales y pruebas contundentes, no juicios basados en supuestos y presión mediática.