He llegado a la conclusión de que si te separas de gente que no está en el mismo momento vital que tú, ahí es cuando te estás equivocado. Que no tengáis la misma energía no significa que no hayáis compartido cosas buenas y mucho menos que vayáis a dejar de hacerlo.
El destino podría haber decidido que viviera los mejores momentos de mi vida, pero está eligiendo que viva los momentos que más me van a hacer aprender, y eso sí que es para toda la vida.