El Arsenal ha rozado un doblete histórico que le carga de razones para seguir por este camino. Y dicho esto, si algo puede aprender de este partido es que el siguiente paso es ser capaz de ser más proactivo en días así, por mucho que tenga una fe ciega en su defensa. Y esto no va solo de mejoras en el mercado, sino también de cómo Arteta afronta estos duelos. Debe ser parte de un proceso que ya está siendo efectivo.
Lo necesitará para ser un equipo más completo que pueda extender su dominio en Inglaterra... y para optar a romper la dinastía en la que el PSG de Luis Enrique ha metido a Europa. Aunque ni evolucionando como equipo se asegura que pueda superar a un coloso así, que encima tiene una plantilla y un entrenador jóvenes con la energía para ganar las que vengan.