Leyeron el proyecto de ley presentado por republicanos, nacional libertarios, renovación nacional y evopoli, que busca OBLIGAR a las mujeres que soliciten aborto a escuchar los latidos del feto, y si se niegan, negarles el derecho a abortar.
Léanlo, proyecto ley 18419-11
Esas mismas personas que aducen, son las que reciben los beneficios por los cuales la izquierda lucha, la derecha a abogado por alguno? En qué marcha? Cuántos convocados?
🇨🇱 | #Chile está destruido y éstos criminales del @PCdeChile@PSChile@elfrente_amplio son la causa primcipal.
Una vez más los ciudadanos ingenuos e ignorantes padecen con más pobreza y cesantia.. ojalá aprendan en las elecciones que vendrán..
Alguien cree qué el zurdo @tribconst_chile no lo sabe ?
@MinistroQuiroz@Min_Hacienda no se preocupe y pongan suma urgencia al proyecto de #MegaReforma.
El país ya sabe lo qué es la izquierda.
@PCR0001 La marcha del CAE, si, tiene motivaciones políticas doctrinarias. Incluso los ecologistas pro ranas tienen simpatías progre, aunque casi todos los fotógrafos y emprendedores ecoturismo que conozco son de derecha. Y no sé de qué fuente extrae que las BTS son de izquierda.
GRACIAS POR SU SERVICIO…
AHORA RETÍRESE SIN MOLESTAR
Hay una sinceridad brutal en ciertos lapsus del poder. Un momento en que el maquillaje tecnocrático se corre, el PowerPoint se cae al suelo y aparece, desnuda, la verdadera concepción que algunos tienen de las personas. Esto ocurrió cuando el economista David Bravo, al explicar los costos de despido desde la mirada empresarial, terminó diciendo que “cada persona es un cacho”. Y aunque después llegaron las explicaciones y los “no quise decir eso”, la frase ya había cumplido su función: revelar lo que muchos piensan cuando creen que nadie los escucha.
En la liturgia empresarial contemporánea el trabajador es celebrado mientras produce. Ahí sí aparecen las campañas motivacionales, los discursos sobre “capital humano”, las fotos sonrientes en redes y las charlas sobre liderazgo empático con coffee break incluido. El trabajador es “parte de la familia”, “el motor de la empresa”, “el corazón de la organización”. Hasta que envejece, se enferma, exige derechos o simplemente deja de ser rentable. En ese instante, se transforma en pasivo laboral. La familia pasa a ser un costo. Y el trabajador, un cacho.
La paradoja es grotesca. Los sectores que se llenan la boca hablando de mérito, esfuerzo y cultura del trabajo, son capaces de reducir una persona a una molestia contable cuando llega el momento de despedirla. Como si el trabajador fuera un insumo desechable. Como si detrás de cada contrato no hubiera una vida completa: hijos, deudas, sueños, enfermedades, estudios y décadas de esfuerzo levantando precisamente las utilidades que hoy permiten a algunos dar entrevistas sobre “flexibilización”.
Resulta fascinante escuchar a economistas hablar del empleo con la misma sensibilidad emocional con que un frigorífico explica la temperatura del hielo. Hablan de personas como piezas intercambiables de LEGO.
Si pudieran, medirían el alma en indicadores trimestrales y pondrían a licitación la dignidad humana para mejorar la productividad.
Y después preguntan por qué existe desconfianza hacia las élites empresariales.
El problema no es solamente una frase desafortunada. Es la concepción del mundo. Una donde el trabajador vale mientras sirve y sobra cuando reclama. Una lógica utilitaria donde los derechos laborales aparecen como obstáculos contra la eficiencia, y no como conquistas civilizatorias construidas tras décadas de abusos y desigualdad.
Porque conviene recordar algo elemental: el trabajo no es únicamente una variable económica. Es identidad, integración social, estabilidad familiar y dignidad humana. El empleo sostiene barrios completos, financia estudios, cuida adultos mayores y permite construir comunidad. Detrás de cada sueldo hay familias enteras dependiendo de ese ingreso. Reducir todo a un “cacho” no es tecnocracia; es deshumanización con corbata y lenguaje académico.
Y hay algo todavía más irónico: muchos de quienes hoy consideran un estorbo indemnizar trabajadores son exactamente quienes construyeron fortunas gracias a esos mismos trabajadores. Ningún empresario levanta una empresa solo. La riqueza la producen miles de personas levantándose temprano, viajando horas, soportando estrés y sosteniendo el funcionamiento cotidiano del país. Pero cuando llega la hora de repartir dignidad, algunos prefieren quedarse únicamente con las utilidades.
Quizás el verdadero “cacho” para ciertos sectores no sean los trabajadores, sino la idea misma de que las personas tengan derechos. Que exista legislación laboral. Que la sociedad todavía conserve la peligrosa costumbre de considerar a los seres humanos más importantes que los balances trimestrales.
Lo más ofensivo de todo esto, es lo que se transmite a quienes hoy estudian y sueñan con aportar al país. Se les dice, en el fondo, que su valor humano depende exclusivamente de su rentabilidad. Que mientras produzcan serán celebrados, pero que cuando dejen de servir pasarán a ser un problema administrativo. Una carga. Un cacho.
@MisColumnas
"Las palabras también condenan", escribe Ana María Stuven. Y deja una advertencia que trasciende el caso concreto: "una persona puede haber cometido un acto vandálico; convertirla en 'vándalo' implica transformar una acción determinada en una condición permanente".
La autora agrega que ese etiquetamiento "reduce al individuo a uno de sus actos y dificulta reconocer la posibilidad de cambio, responsabilidad y reinserción".
En un Estado de derecho se sancionan conductas; convertirlas en identidades permanentes tiene profundas consecuencias éticas, jurídicas y democráticas.
Leo de nuevo lo del “cambio de opinión” respecto de BTS y veo que el Gob pidió a la productora “aclarar” dudas y “nuevos antecedentes técnicos”. No es tanto que ahora cumplirían y antes no. DG Medios desde 1992 montó shows de U2, Rolling Stones, Paul McCartney. Inexpertos no son
Cuando alguien se postula a un cargo, imagino que es porque cree que lo hará mil veces mejor, ya conoce el tema? La verdad es otra,culpar
al gobierno anterior de sus desaciertos !
No se la saben por libro; escribieron el libro.
Estudiaron siendo oposición a Bachelet, se graduaron como oposición a Piñera y se doctoraron como oposición a Boric. Querían llegar a La Moneda y para eso usaron estrategia de tierra quemada. Demolieron tres gobiernos, se opusieron a todo, boicotearon todo.
Cada vez que hubo un acuerdo o un pacto, no solo se quedaron fuera; hostilizaron a todos los que sí estaban dispuestos a conversar. Los trataron de cobardes y traidores. Usaron todas las formas de lucha: el ataque personal el insulto, los bots y las fake news.
Y lo lograron. El pueblo de Chile les pidió con contundente mayoría que se hicieran cargo de gobernar.
Eso fue hace siete meses. Dijeron que este no sería un “gobierno en práctica”. Que estaban listos. Hicieron una cuenta regresiva que llegaba a cero el 11 de marzo. Ellos no necesitarían cien días; a los noventa días, Chile ya sería distinto (¿se acuerdan del Plan 90 Días de Bernardo Fontaine? Ya van 116).
Lo lograron. Y entonces se dieron cuenta de que gobernar es difícil e ingrato. Que la gente exige que se cumplan las promesas de campaña. Que no entienden que eran metáforas ni hipérboles. Que todas las críticas, todo el desprecio de esta década vuelve para morderte. Que los tuits despectivos sobre lo fácil que es gobernar no se borran.
¡Qué nostalgia de esos viejos buenos tiempos en que bastaba oponerse a todo!
Y entonces, la solución es seguir haciendo lo que saben hacer. Seguir siendo oposición, aunque sea a un gobierno que ya hace cuatro meses que se acabó.
¿El desempleo solo ha subido desde que asumimos? Culpemos al gobierno anterior.
¿Estamos ahondando el déficit con una reforma tributaria desfinanciada? Acusemos al gobierno anterior.
¿El crecimiento económico es golpeado por el “bencinazo” del ministro Quiroz? Responsabilicemos al gobierno anterior.
¿Aparecen denuncias e irregularidades? “Auditemos” al gobierno anterior.
Es el extraño caso del oficialismo que se autopercibe oposición.
Una especie de therian de la política, que tiene el poder, pero está convencido de que no; porque percibe que todos los problemas ocurren por la fuerza fantasmal de un gobierno que ya no existe.
@Nachoetherno El poder económico en cada concierto se ve yn grande ! Todos con entradas copadas ! Conozco chicos que trabajan en el año para costearse,porque hay programación. Saben quienes vienen.
@cristian_arayal Yo no los conocía , pero por este impasse, me enteré, ya soy vieja ,pero defiendo el derecho de los jóvenes e es a ser sus fans , yo tuve los míos y también criticados en porqué negarse ? Allí han sucedido cosas peores !!
@ANDRESCELISM Cuando la acusación para va vuestra banda, no tiene sentido, pero cuando injustamente han acusado al otro lado , si tiene sentido ! Ej. La acusación contra el ministro Grau.
@agustinromerole Es su manera de alimentar su ego ! Fuera de la derecha, no todo el mundo es comunista,ni de izquierda, solo en su mente egoísta, para justificar su mala actitud.