Soy de mar, de atardeceres, de querer bonito, de lo sencillo, de todo o nada, de reír mucho, de creer lo bonita que es la vida y de amar a los animales
Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Uno de mis mayores aprendizajes ha sido aprender a quedarme, incluso cuando siento enojo o incomodidad. Antes mi primer impulso era huir, hoy entiendo que si alguien me importa, me quedo. Sentarme a procesar las cosas con madurez es la mayor muestra de que un vínculo me interesa.
Si me extraña o me piensa no quiero volver a saberlo nunca. Si hablé bien o mal de mi, tampoco.
A estas alturas solo puedo pedir que esté bien y que le vaya bien en la vida, que cumpla sus sueños y que encuentre todo aquello que anhela y desea.
Adiós.
Sostengo mi postura de que no voy a buscar a nadie para no interrumpir su tranquilidad. Y si algo yo tuviera que expresar al respecto lo dejaré de hacer aquí. Así como ojalá de mí también se deje de hablar. No buscaré, no revisaré .. no haré nada si eso está afectando su paz
Si no tiene nada de que disculparse está bien, es su criterio y se respeta. Si él se alejó de mí antes de que yo lo hiciera ¡muy bien, que valiente! Si fue por su bien entonces que así sea, no hay nada mejor que estar en paz con uno mismo.