Hace un mes que empezó el Mundial y para mí sigue siendo inexplicable lo que se sintió ese día.
El Azteca repleto horas antes, lo emotivo del himno, la unión afición-equipo, los goles de Quiñones y Jiménez. Difícil que se viva una inauguración igual.
Sentí los primeros síntomas de una recaída de depresión y fui volando a cumplir todas mis obligaciones y hobbies y puse música copada y me puse linda y etc y terminé siendo más productiva que en un día normal ajsjjs conmigo otra vez no hija de re mil puta
Pocas cosas más placenteras que perder la noción del tiempo leyendo una novela en la cama, en un parque, en la playa. Hoy en día la concentración es el lujo más absoluto, quizás por encima del tiempo.