Ella no pide nada raro: solo que en 2026 su sistema nervioso por fin se tome vacaciones. Quiere un año para respirar sin prisa, bajar el ritmo de la cabeza y volver a sentir que la vida es amable, no una carrera.
Si tuviera que hablar de uno de los peores dolores que he sentido, hablaría del proceso tan doloroso que se pasa cuando te alejas de alguien que realmente querías en tu vida y ver cómo a esa persona le da igual.