Sergio Fajardo hizo una campaña limpia, austera (de verdad) y propositiva. No se dejó chantajear y se mantuvo recto con sus principios.
Se le pueden criticar muchas cosas, como a todos, pero nunca su falta de coherencia, de honestidad y de conocimiento. De lado y lado lo calumniaron, lo intentaron quemar, lo menospreciaron y él nunca perdió su compostura, no perdió la dignidad que uno espera de un líder político.
Me siento tranquilo con mi voto y me siento representado en ese millón de votos sinceros. Claramente perdimos y tenemos mucho que revisar y corregir para ser una opción viable en el futuro cercano, también tenemos la convicción de que sí es posible construir desde la diversidad de pensamiento, con rigor técnico y con ética, poniendo primero al país antes que a los dogmas o a los intereses individuales.
Como a mí, @sergio_fajardo inspiró a muchas personas a acercarse a la política porque nos mostró que sí era posible transformar realidades sin negociar los principios. Le agradezco por su legado, deja sembradas semillas positivas que sabremos cuidar.
Gracias, Profe.