Te aconsejo hablarlo con Dios antes que con tu mejor amiga, antes que con tu familia, antes de publicarlo o ponerlo en un vision board, háblalo con Él. Porque tenemos tantos sueños puestos en el lugar equivocado.
No toda persona adulta es emocionalmente madura.
La edad no garantiza regulación emocional, comunicación sana ni capacidad de reparar.
Hay quienes crecieron en años, pero no en conciencia, responsabilidad ni empatía.