A veces pienso que una de las mayores muestras de cariño es la curiosidad. Preguntar, escuchar, recordar detalles. Hay personas que dicen quererte y nunca han sentido interés por descubrir quién eres realmente.
Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me está acabando el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera preguntó por qué.
Solo me miró con amabilidad y dijo: