T a n l ú c i d o.
Tan dulce y bello que dolió.
¿Por qué dolió?
Empiezo a preocuparme.
¿Crees que debo preocuparme?
Cada vez te vuelves más lúcido
dentro de mis sueños.
Y los sueños,
no son solo sueños.
Otras dimensiones nos reclaman.
Me muestran una verdad.
Pienso en este tweet todo el tiempo. Soy objetivamente más imbécil y tengo menos para decir que hace dos años. Hay días en los que siento que en mi cabeza solo hay niebla y un mono dando vuelta una manivela. La depresión te destroza cognitiva quizás más que emocionalmente.
¿alguna vez a alguien
le habré gustado?
y sobretodo…
¿alguna vez alguien,
se enamoró de mí…?
¿de mi personalidad,
de mi apariencia,
de mi yo verdadero?
¿de mi alma no floreciente?
(…)
Honestamente,
¿Qué bueno he visto
de una segunda oportunidad?
De mi para mí, sí, mucho o de alivio.
¿De mi para con alguien más hacia mí?
Absolutamente nada importante.
Quizá cambie mi cátedra.
Todos me devolvieron la visceralidad.
Yo cambio.
¿Los demás? Lo dudo.
Voy con mi cátedra de que las segundas oportunidades existen porque si alguien ha cambiado desde sus entrañas, soy yo.
Creo y apuesto por el despertar.
Por el cambio.
Pero (otra vez) olvido que es un crecimiento emocional y sensible que pocos tenemos.