Aquí nadie discute la calidad de Argentina, ni la grandeza de Messi, ni que sean campeones del mundo. Eso no está en discusión.
Lo que sí está en discusión es el arbitraje y el VAR.
A Egipto le anulan un gol retrocediendo varias acciones para encontrar una falta anterior. Perfecto: si ese es el criterio, entonces debe aplicarse para los dos equipos.
Pero antes del tercer gol argentino, Egipto reclama una falta en el área argentina. La jugada continúa y Argentina termina marcando. ¿Por qué allí el VAR no actúa con la misma rigurosidad?
Eso es lo que cuestiono: dos jugadas, dos criterios diferentes.
Y cuando estas cosas ocurren en un Mundial, inevitablemente aparecen las sospechas sobre la FIFA y sobre cuánto puede influir el VAR en el desarrollo del fútbol.
Argentina no necesita favores. Tiene fútbol, jugadores y calidad suficiente para ganar por sí misma.
Pero el fútbol se decide por detalles, y hoy los detalles arbitrales generan demasiadas preguntas.
Egipto hizo un partido extraordinario. Fue superior durante grandes momentos y obligó a Argentina a sufrir hasta el final.
Los goles argentinos pueden ser legítimos y bien ejecutados, pero eso no elimina la pregunta principal:
¿Por qué el VAR aplicó un criterio para Egipto y otro para Argentina? El fútbol necesita una sola vara para todos.
Porque cuando la tecnología deja de dar certezas y comienza a generar sospechas, el que pierde no es solamente Egipto. Pierde el fútbol.
🚨ESCÁNDALO🚨
Se equivoca el árbitro y el VAR en anular el gol de Salah de @EgyptNT_EN
No es falta sobre el argentino, y si consideraron FALTA, NO es una falta en APP 👉(Attacking Possession Phase), ya que el equipo argentino tuvo mucho tiempo,espacio y sus defensores estaban bien posicionados, tuvo 3 ocasiones la posibilidad de recuperar la pelota y no lo lograron, así es que esto va en contra total del protocolo VAR en donde solo deben de intervenir cuando hay un ataque claro y el equipo que perdió la pelota tiene nula posibilidad de recuperarla.
El VAR se equivoca junto con el árbitro, perjudican a Egipto y queda eliminado.
Haytham Hassan was the game-changer. The moment he got involved, Egypt took control, moved the ball with confidence, and kept piling pressure on Australia. His speed, creativity, and football IQ transformed the attack, and his chemistry with Salah unlocked a level Egypt hadn't shown before. Without Australia's goalkeeper and a series of goal-saving defensive plays, the match would've been over much earlier.
Leaving Haytham Hassan out for three consecutive games now looks impossible to justify. The impact he made was immediate, and performances like this demand a place in the starting XI. From now on, he belongs alongside Salah, not on the bench.