Busquen una pareja que tenga mucho que aportar, no hablo de dinero, sino de conocimiento, crecimiento y motivación. Enamórense de quién admiren, de quién los inspire a ser mejores, crecer, viajar, aprender y atreverse a vivir nuevas experiencias.
Tu pareja será quien te ayude a navegar la pérdida de tus padres. Las crisis de la vida, y todos los futuros traumas, enfermedades y contratiempos. Elige a alguien amable, agradecido, amoroso, paciente y sobre todo, leal.
Le dije a mi terapeuta:
“Siento que se me acaba el tiempo para construir la vida que quiero.”
Ni siquiera pregunté por qué.
Ella simplemente me miró con dulzura y dijo:
Voy a tirar un facto y me voy: MADURAR es entender que tu pareja debe ser tu prioridad. Tu pareja es tu futuro. Los amigos se irán y harán su vida, tus hermanos formarán su propia familia, tus padres algún día ya no estarán, y al final solo quedará tu pareja.
Llegamos a una edad en la que solo nos importa estar en paz, no salimos de casa si no es necesario y nos juntamos solo con las personas que nos hacen bien.