Creo que aquí la explicación es bastante simple: Concerta no cambia “quién eres” de forma permanente. Es metilfenidato de liberación prolongada, con un efecto aproximado de 10–12 horas.
Cuando baja el nivel plasmático, también baja su efecto sobre el control ejecutivo, la fricción mental y el filtro atencional. Por eso un día sin tomarlo puede sentirse como volver al curso basal del cerebro.
No necesariamente es “otro yo”; puede ser simplemente el yo sin la curva farmacológica encima.