Lo más grave no es imaginar escenarios de intervención en América Latina, sino constatar algo peor: el colonialismo internalizado sigue vivo, incrustado en miles de personas que lo piden, lo justifican y lo celebran. Una traición a la patria y a su historia.
Cuando la dominación se vuelve sentido común, ya no hace falta invadir militarmente: el imperio habla desde dentro. Y el algoritmo —que amplifica miedo, odio y sumisión— lo entiende muy bien.
Las palabras del gran Eduardo Galeano, hoy más vigentes que nunca:
"Cada vez que Estados Unidos
'salva' a un pueblo, lo deja convertido en un manicomio o en un cementerio."
Fuerza Venezuela 🇻🇪
Celebrar que bombardeen tu propio continente no es valentía, es servilismo.
Estados Unidos ni los topa. No es ideología lo suyo, es una fascinación necrofílica con complejo de lo que nunca serán.
Y recuerda:
1. Los billonarios no son tus amigos ni tus “tíos cool”. No quieren cambiar el sistema, quieren mantenerlo rentable. Convierten tu enojo en su modelo de negocio.
2. Quienes nos reprimieron durante décadas hoy quieren ser nosotrxs porqué conocen nuestro poder y porque perdieron territorio. No buscan escucharnos, buscan reciclarse.
3. Criticar el cuerpo de una mujer no es opinión, solo muestra que eres incel JAJA.
4. Las fake news no informan, dirigen. Son la propaganda del algoritmo.
5. Vencer no es convencer: no todo triunfo es legítimo ni toda derrota es fracaso.
6. Si es “gratis”, el producto eres tú. Tus datos sostienen el capitalismo de vigilancia.
7. No hay neutralidad: el silencio también legitima.
6. Las tendencias no son espontáneas: el algoritmo tiene dueño, y vota por la derecha.
7. El fascismo se disfraza de sentido común: “familia”, “libertad”, “orden”. Cuando escuches esas palabras pregúntate quienes se benefician.
8. La derecha no debate, desgasta. No discutas con trolls, organiza tu rabia.
9. El amor es político.
10. Hay vida más allá de la pantalla. Tocar el mundo también es resistencia.
11. Los millonarios que acaparan tierra y los cárteles inmobiliarios son los nuevos feudales que hacen que la Gen Z no tenga casa propia. Por eso no pueden ser “aliadxs”
12 El intervencionismo de EE.UU. no es antisistema: es colonialismo.
13. Las juventudes no necesitamos permiso ni caudillos: tenemos nuestras propias agendas, y eso les aterra.
La verdadera Gen Z no obedece ni simula: resiste, ama y piensa. Por si misma. Es una pinche indignación que quieren hablar por nosotrxs.
me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad
Pues al final no pude ir a ver la función de FLOW en el zócalo, pero ver toda la gente que se junto para ir a verla me hace sentir feliz por alguna razón