La fractura del chavismo y la fractura de los venezolanos
El chavismo, entendido como la cúpula que gobierna desde Hugo Chávez hasta el mandato por designación de los hermanos Rodríguez, ha demostrado una inverosímil capacidad para sobrevivir a pesar de su impopularidad. #hilo
LO QUE IGNORÓ CHÁVEZ Y LUEGO MADURO SOBRE EL ALTÍSIMO RIESGO SÍSMICO QUE PRESENTABA VENEZUELA, ELLOS FUERON ALERTADOS POR ESCRITO Y CON PRUEBAS EN MANO, AHORA ESA NEGLIGENCIA NOS HA COSTADO MILES DE VIDAS Y MILES DE MILLONES DE DÓLARES EN PÉRDIDAS MATERIALES.
Lo que leerás a continuación será una sistesis sobre una evaluación Geológica, sísmica y estructural que realizó un equipo japonés altamente especializado entre el año 2003 y 2005, después de la primera tragedia de Vargas en 1999, y que fue financiado por el gobierno Japonés a través de su Agencia de Cooperación Internacional (JICA).
Esta agencia nos envió un equipo Top Tier de ingenieros y sismólogos que con colaboración de FUNVISIS, analizaron detalladamente la vulnerabilidad de la capital frente a un gran sismo:
1️⃣- Confirmaron que el subsuelo de Vargas y parte de Caracas funciona como un "amplificador" de las ondas sísmicas, lo que multiplica el poder destructivo de un terremoto (Efecto de Sitio).
2️⃣- Proyectaron que un terremoto de gran magnitud destruiría total o parcialmente estructuras en partes de Caracas y Vargas debido a la mala calidad de construcción y los deslizamientos de tierra. Y, que los centros de rescate no resistirían el impacto, quedando inoperativos justo cuando más se necesitaran.
3️⃣- Los japoneses le dijeron a Chávez que si ocurría un sismo similar al de 1967, en las condiciones actuales los cálculos en simulaciones arrojaban más de 10,000 muertes inmediatas, pero si se repetía un sismo similar al de 1812 estarían hablando de más de 20.000 víctimas fatales, sin embargo, tomando las medidas apropiadas las cifras bajarían a máximo 2.300. Le dieron todos las acciones que debían seguir, ya que vieron que había un crecimiento en el sector construcción totalmente desordenado y sin las supervisión adecuada, además déficiente y que muchos proyectos no cumplían con las exigencias mínimas, incluyendo proyectos gubernamentales que él mismo estaba aprobando y auspiciando.
4️⃣- Los japoneses le dijeron a Chávez que el problema en Caracas y Vargas, no era si iba a temblar, sino cuándo. Eso fue en el año 2005 cuando le entregaron el informe final, una copia directa a él y otra a la alcaldía de Caracas. Las japonesas le dijeron que debía realizar un Plan Nacional para la Prevención y Mitigación del Riesgo de Desastre de manera inmediata, se pusieron a la orden para ayudar también financiados por el gobierno Japonés, pero Chávez se negó y molestó porque le dijeron en su cara que estaba haciendo todo mal y engavetó el estudio.
Si quieren leer este estudio completo, en el próximo post más bajo dejo los links: 👇
Durante estos meses muchos aceptamos —y en mi caso, incluso defendí— la idea de que existía una estrategia gradual. El plan de “tres fases” anunciado por el secretario de Estado que buscaba desmontar, paso a paso, la estructura del chavismo mientras se construían condiciones para una transición democrática. Pero el 24 de junio cambió el país. Los terremotos rompieron ese esquema de la misma manera en que rompieron miles de edificios en Caracas y en el estado Vargas.
Desde el 24 de junio ya no discutimos únicamente quién debe gobernar Venezuela. Discutimos quién puede hacerlo. Hay una diferencia enorme entre ambas preguntas. La primera pertenece al terreno de la legitimidad democrática. La segunda pertenece al terreno de la capacidad estatal y, en este momento, de la supervivencia nacional. Los terremotos respondieron brutalmente esa segunda pregunta y la primera ya había sido respondida hace bastante tiempo (en 2023 y en 2024).
La discusión dejó de ser exclusivamente política. Ya no estamos hablando únicamente de cuándo deben celebrarse determinadas elecciones. Estamos hablando de quién tiene la capacidad de conducir a un país devastado, de coordinar su reconstrucción y, sobre todo, de proteger la vida de millones de venezolanos. Eso cambia completamente la ecuación.
Quiero ser absolutamente claro. Esto no se trata de @MariaCorinaYA como persona. Se trata de lo que ella representa porque así lo hemos decidido los venezolanos.
Ella no es la principal dirigente política del país porque lo haya decretado ningún gobierno extranjero, ningún organismo internacional o ningún partido. Lo es porque la inmensa mayoría de los venezolanos, dentro y fuera de nuestras fronteras, le otorgó esa legitimidad. Y el liderazgo, en una catástrofe nacional, deja de ser un asunto partidista para convertirse en una necesidad pública.
Por eso la pregunta no va dirigida a Delcy Rodríguez. La respuesta de la tiranía es perfectamente comprensible dentro de su propia lógica de supervivencia estalinista. Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello saben que su permanencia depende del miedo (que cada día es menor). Y saben también que la presencia de María Corina Machado en Venezuela representa exactamente lo contrario: organización, esperanza, coordinación y la posibilidad de que una sociedad profundamente golpeada vuelva a reconocerse alrededor de un liderazgo legítimo.
No espero otra conducta de ellos.
La pregunta es para Washington. Es para @marcorubio. Es para @realDonaldTrump. Es para @usembassyve. Si Estados Unidos continúa ejerciendo una influencia determinante sobre el rumbo de la transición venezolana, ¿por qué impedir o aceptar que la dirigente con mayor legitimidad del país permanezca fuera precisamente cuando Venezuela más la necesita? ¿Qué interés estratégico puede justificar semejante decisión después de lo que acabamos de vivir?
Escuché con atención el mensaje que María Corina envió desde Panamá. Hubo una frase que resume perfectamente el momento que atravesamos: «Esto no se trata de mí». Tiene razón. No se trata de ella. Se trata de un país entero que necesita reencontrarse. Se trata de miles de venezolanos de la diáspora que quieren regresar para ayudar. Se trata de médicos, ingenieros, rescatistas, empresarios, voluntarios y familias que necesitan una conducción capaz de organizar el inmenso esfuerzo de reconstrucción que tenemos por delante.
Toda gran tragedia nacional necesita liderazgo. No para sustituir el trabajo de los rescatistas. No para reemplazar a los ingenieros. No para cargar escombros. Sino para darle dirección a una nación que intenta ponerse nuevamente de pie.
Venezuela necesita hoy ese liderazgo. Y la inmensa mayoría de los venezolanos ya decidió quién debe ejercerlo.
Si en Washington alguien considera que la presencia de Machado sobre el terreno puede resultar «desestabilizadora», me temo que está leyendo un país que ya no existe. Porque el verdadero factor de desestabilización no es la líder legítima de los venezolanos; es una tiranía que ha demostrado, frente a la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente, que no puede, no sabe y, lo más doloroso de admitir, tampoco quiere gobernar para proteger a su propia gente. Nos odia. Y, siendo honesto, también los odian los venezolanos a ellos. Existe una ruptura moral irreparable entre la sociedad y quienes ocupan de facto el poder.
El estallido social del que tantos hablan no ocurrirá porque María Corina vuelva a Venezuela. Podría ocurrir precisamente si el país continúa sin un horizonte político claro. Si la sociedad no encuentra una conducción capaz de canalizar institucionalmente el inmenso dolor, la frustración y la rabia acumulados durante estos días.
La forma de evitar ese escenario no consiste en mantener congelada una transición. Consiste en acelerarla. Consiste en permitir que la sociedad se organice para reconstruir el país física, económica, institucional y moralmente. Consiste en comprender que estos miserables que hoy permanecen cómodamente instalados en Miraflores ya no pueden seguir al frente de un país al que han demostrado despreciar una y otra vez.
También escucho con frecuencia que Venezuela debe proyectarse ahora como un país estabilizado y lleno de oportunidades para la inversión. Ojalá lleguemos pronto a ese escenario. Pero intentar vender hoy esa imagen ignorando la realidad que dejaron los terremotos sería un profundo error de diagnóstico.
Porque ningún inversionista serio apuesta únicamente por recursos naturales. Invierte donde existen instituciones. Donde existe seguridad jurídica. Donde existe capacidad administrativa. Donde existe un Estado capaz de responder cuando ocurre una emergencia. Y eso fue precisamente lo que esta semana quedó dramáticamente en evidencia.
Los videos de ciudadanos enfrentando a militares, las denuncias sobre obstáculos a la ayuda, el bloqueo de información y la indignación creciente de millones de venezolanos seguirán recorriendo el mundo. No hay estrategia comunicacional capaz de ocultarlo.
Y hay algo todavía más grave.
Un régimen que obstaculiza la ayuda humanitaria durante una tragedia nacional envía el peor mensaje posible a cualquier ciudadano y a cualquier inversionista: que ni siquiera frente al dolor colectivo está dispuesto a renunciar a la lógica del control criminal. Si roban comida, imagínense cómo van a robar las máquinas de empresarios.
Los venezolanos seguiremos agradeciendo el respaldo de Estados Unidos. Seguiremos considerándolo un aliado natural. Pero precisamente porque somos aliados debemos poder hablar con franqueza.
El problema nunca fue solamente Nicolás Maduro. El problema es el chavismo. El problema es Delcy Rodríguez. Es Jorge Rodríguez. Es Diosdado Cabello. Es una estructura de poder que ha demostrado durante veintisiete años que destruye todo aquello que toca y que, incluso frente a una tragedia de esta magnitud, sigue actuando como un obstáculo para su propio pueblo.
Han pasado seis meses desde el 3 de enero. Ha pasado una semana desde el 24 de junio. Cada uno de esos días ha tenido un costo humano. Y los venezolanos ya no podemos seguir esperando.
Queremos caminar junto a Estados Unidos. Queremos que siga siendo nuestro principal aliado en la recuperación de la democracia. Queremos que la reconstrucción de Venezuela sea también una historia de cooperación entre dos países que comparten valores e intereses. Pero también debemos decir con claridad que nosotros no podemos esperar indefinidamente. No podemos. Y no lo haremos.
El chavismo debe llegar a su fin.
No solamente porque destruyó la democracia. No solamente porque destruyó la economía. No solamente porque destruyó el Estado. Sino porque esta semana terminó de demostrar que también es incapaz de conducir el dolor de una nación. O, peor todavía, que lo disfruta.
Si para poner punto final a esta tragedia seguimos contando con el apoyo de nuestros aliados, estaremos profundamente agradecidos. Ojalá sea así. Si ese apoyo no alcanza o no llega con la urgencia que el momento exige, los venezolanos haremos lo que ya empezamos a hacer durante esta semana. Tomaremos el martillo con el que hoy removemos escombros para reconstruir nuestras ciudades. Y, cuando llegue el momento, también para derribar el muro político que desde hace veintisiete años impide que Venezuela vuelva a levantarse.
Ya ha sido demasiado.
#ULTIMAHORA | Raúl Estévez, el geofísico apureño que anticipó el terremoto del occidente venezolano
El doble terremoto que estremeció a Venezuela el 24 de junio de 2026 no sorprendió a todos. Para Raúl Estévez, geofísico apureño y profesor de la Universidad de Los Andes (ULA), el país enfrentó el desenlace de un proceso tectónico advertido desde finales del siglo XX. En entrevista con El Mundo, el especialista explicó que el occidente venezolano era una “bomba de tiempo” dentro del sistema de fallas que atraviesa el territorio nacional.
Estévez detalló que los grandes terremotos venezolanos suelen ocurrir por sectores:
- 1967: liberación de energía en el centro (falla de San Sebastián).
- 1997: liberación en el oriente (sismo de Cariaco).
- 2026: faltaba el occidente, donde existía una brecha sísmica, una zona de silencio prolongado que suele anteceder a los eventos de mayor magnitud.
Según el geofísico, los especialistas venían advirtiendo desde hace décadas que el próximo gran terremoto ocurriría en esta región. La ocurrencia de dos sismos consecutivos, con epicentros separados por pocos kilómetros, es inusual pero coherente con la dinámica de fallas transformantes.
Uno de los señalamientos más graves de Estévez es la desaparición casi total del sistema de monitoreo sísmico venezolano.
De las 300 estaciones que existían, solo funcionan tres o cuatro.
“Estamos muy desasistidos. El país quedó sin los profesionales necesarios para atender la sismicidad regional”, afirmó en la entrevista.
La ULA, que mantenía 25 estaciones y contaba con 14 profesores en su laboratorio de sismología, quedó desmantelada. Por ello, los datos del doblete sísmico provienen casi exclusivamente de estaciones internacionales del USGS y de Europa.
Los epicentros se ubicaron 20 a 30 kilómetros al suroeste de Morón, justo donde se empalman las fallas de Boconó y San Sebastián, cerca de Yumare y Montalbán.
Esta zona es una de las más complejas del sistema de fallas venezolano y ha sido históricamente subinstrumentada.
Estévez advirtió que Venezuela carece de estadísticas confiables sobre daños.
Las autoridades, dijo, “se han acostumbrado a no dar información oficial”.
Datos confirmados:
- 123 edificaciones colapsadas.
- Afectación severa en La Guaira, por su densidad poblacional y la presencia de quebradas.
- En Caracas, los daños se relacionan con suelos blandos que amplifican las ondas sísmicas, afectando especialmente a edificios altos en Altamira, Los Palos Grandes, Chacao y San Bernardino.
El geofísico insistió en medidas urgentes:
- Revisión profesional de estructuras antes de reingresar a viviendas.
- Cerrar el gas por 24–48 horas.
- Precaución con el agua potable por posibles contaminaciones.
- Prepararse para réplicas de magnitud 5 o 6 durante semanas.
- Evitar postes con transformadores.
- En zonas montañosas, vigilar deslizamientos y represamientos temporales.
¿Hubo riesgo de tsunami? Estévez descartó esta posibilidad: Los sismos fueron terrestres y de movimiento horizontal, condiciones que no generan levantamiento del fondo marino.
Solo un evento mayor a magnitud 7 en una falla submarina podría activar un tsunami en Venezuela.
La entrevista de El Mundo confirma una realidad que los especialistas venezolanos vienen denunciando:
La desinversión, la fuga de talento científico y la opacidad institucional han dejado al país sin capacidad para monitorear su propio territorio.
El doblete sísmico reveló no solo la fuerza de las fallas venezolanas, sino también la fragilidad de un Estado que perdió su infraestructura científica básica.
Fuente: Periodista José Oswaldo Pérez.
Perdonen que insista, pero voy hacer una reflexión desde mi experiencia como voluntaria.
Durante años ayudé a clasificar donaciones en una fundación @RaicesVMiami . Abríamos cada bolsa con la ilusión de encontrar algo útil… y muchas veces encontrábamos ropa rota, sucia, muebles inservibles, escritorios quebrados, objetos pesados que nadie podía utilizar y que, además, había que pagar para desechar.
Los voluntarios invertíamos horas clasificando basura, cuando ese tiempo podía dedicarse a ayudar a personas.
Eso ya era triste, pero en medio de una tragedia como la que vive Venezuela, donde hay familias que lo perdieron absolutamente todo, debemos preguntarnos antes de donar:
¿Esto le serviría hoy a alguien que lo necesita desesperadamente?
Si la respuesta es no, no lo enviemos.
Donar no es vaciar un clóset ni un depósito. Donar es compartir algo que conserve su utilidad y su dignidad.
La solidaridad también consiste en respetar el tiempo de los voluntarios y la dignidad de quienes recibirán esa ayuda.
Estamos haciendo todo lo posible para mantener ritmo de fabricación de ortesis, férulas, e inmovilizadores para donar. Nos pueden ayudar con un like o un RT.
De pilotar el avión presidencial de Hugo Chávez a pilotar un avión cargado de esperanza para los venezolanos.
Tras declararse en desobediencia en 2002, este mayor de la Aviación Militar terminó exiliado en Estados Unidos.
Hoy volvió a su país al mando del primer avión enviado por Nayib Bukele con rescatistas y ayuda humanitaria.
Hay historias que hablan por sí solas.
#28Jun#Venezuela@rescovar: El editorial de @ElNacionalWeb hoy recuerda una lección de Estado que Venezuela no deber olvidar.
Tras el terremoto de 1967, el presidente Raúl Leoni —con la autoridad que le daba su prestigio— confió la coordinación de las operaciones de rescate al ingeniero Leopoldo Sucre Figarella. La competencia profesional, y no la militancia política, fue el criterio para enfrentar la emergencia. La respuesta fue rápida y eficiente.
Hoy, ante una tragedia de dimensiones nacionales, el país no puede darse el lujo de prescindir de sus mejores capacidades, aunque no formen parte del gobierno. Es el momento de convocar a la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, al Colegio de Ingenieros, a los decanos de las facultades de ingeniería, a la Academia Nacional de Medicina y a la Federación Médica Venezolana.
El reto consiste en convocar a los mejores, estén o no en el gobierno. Porque las grandes catástrofes requieren competencia, confianza y unidad nacional.
👉 Ahora comienza una misión aún mayor: reconstruir vidas y el regimen corrupto e inepto no esta preparado para esto:
No basta con remover los escombros; es tiempo de garantizar un techo a quienes lo perdieron, alimento a quienes quedaron sin nada, atención médica y apoyo psicológico para sanar las heridas visibles e invisibles, reabrir escuelas, generar empleo digno y devolver la esperanza a cada sobreviviente.
Porque una nación no se levanta únicamente con concreto y maquinaria, sino con compasión, justicia, solidaridad y la firme decisión de no abandonar a su pueblo en la hora más difícil. ✍️
No son pérdidas materiales.
Es la vida perdida.
Es quedar a la deriva.
Hoy son los muertos, mañana es el hambre, son los damnificados, es el dolor, es la pobreza.
En cualquier país del mundo, aún pese a las mayores tragedias, eventualmente la iniciativa privada sana.
El venezolano no tiene seguros, no tiene ahorros, no tiene créditos. Quien pierde su casa, pierde su vida entera. Su patrimonio, sus recuerdos y su hogar.
1/3 Me pregunto quién inventó el cuento de que “con democracia” mágicamente llegarían las inversiones, la luz, el agua, buenos salarios y se iría la inflación.
La realidad es más cruda: todos los sectores hoy están conteniendo la respiración.
Apenas haya una mínima apertura y baje la represión, van a salir a exigir salarios, empleos, reenganches, prestaciones… todo lo que consideran sus derechos.
Sigo...
Voy a decir algo sumamente impopular pero real:
Desde que tengo memoria mientras usted, ustedes y yo nos entretenían en la televisión con programas de baja calidad, novelas tipo bodrio, chismes de farándula, música sabrosa en la radio, espectáculos "culturales" como
2 días antes de que mi abuelo falleciera,
le pregunté qué hace que un niño se convierta en hombre.
Pensé que diría:
Familia feliz
Una casa
Padres retirados
Sin deudas
Pero lo que dijo fue completamente distinto:
@RomeritoEli Buenos días. Mi recomendación es que vean una película que se llama La Cabaña . La pueden conseguir en youtube. Allí enseña la importancia del perdón.