Poner límites no siempre se siente como un acto de valentía. A veces se siente como culpa, como miedo o como la sensación de estar decepcionando a alguien. Pero también es una forma de decirte a ti mismo que ya no vas a abandonarte por complacer a los demás.
Que alguien sienta algo por vos no significa que pueda sostener un vínculo. Puede existir cariño, deseo o interés, pero eso no garantiza construir algo. Muchas veces se confunde sentir con permanecer. Pero un vínculo requiere decisión, presencia, compromiso y seguir eligiéndose.
No me importa cómo te criaron. En algún momento, tienes que asumir la responsabilidad por la persona que eliges ser. El trauma puede explicar el comportamiento, pero nunca lo excusará.
Sana, desaprende. Hazlo mejor.
Cuando la vida nos agobia, no tenemos que escondernos. Las personas más fuertes también sufren.
No te aísles: a solas, la mente agranda el problema. Hablar y mostrar tu vulnerabilidad cambia tu perspectiva.