Hoy en día estamos tan sobreestimulados por la velocidad y el bombardeo constante de información que olvidamos lo que es simplemente no hacer nada. A mí me cuesta durar 15 minutos sin sentir que debo estar haciendo algo.
Con frecuencia, adoptamos una apariencia de madurez emocional y fortaleza externa, aunque en nuestro interior estamos experimentando un colapso emocional.
Más allá de la notoriedad y la riqueza, lo que verdaderamente colma mi ser como individuo es el conocimiento de haber obrado con rectitud, y la certeza de que mi legado perdurará en la memoria por generaciones venideras tras mi partida.
No esperes que las personas sean como tú eres con ellos, pero que ésto no cambie tu forma de ser, siempre trata de ser una buena persona y ayudar a todo el que lo necesita.