Cuando las uñas se vuelvan más cortas, los vestidos más largos, los jeans mas sueltos, tu bebida favorita el café y tu plan favorito dormirte temprano, sabrás que estás en otra etapa de tu vida.
Entre más edad tengo, más entiendo el valor de la privacidad, de cuidar tu círculo y ser exclusivo con las personas que dejas entrar. Puedes ser abierto y amable con todos y a la vez comprender que no todo el mundo se merece un lugar en tu vida, ni un asiento en tu mesa.
Lujos que olvidamos que son lujos:
- Tus padres tienen salud.
- Ropa en el clóset.
- Agua limpia.
- Aire puro.
- Días de clima perfecto.
- Nevera llena.
- Facturas pagadas.
- Automóvil para moverse.
- Salud.
Confíen en el proceso, trabajen, no vean relojes ajenos, sean constantes y positivos, incluyan a Dios en todos sus planes, los tiempos cambian y nosotros también.
No me cansaré de decirlo. Evita hablar de tu relación, de tu trabajo, de tus proyectos, de tus finanzas. Si todo va bien, solo agradece a Dios. No des pistas a tus enemigos. No todo el que te escucha le importas, solo está recogiendo información. Cuídate de la envidia.