🥹🇯🇵 ¡UFFFF… QUÉ POSTAL!
Tras la dolorosa eliminación de Japón en la Copa del Mundo, Hajime Moriyasu, con lágrimas en los ojos, se acercó a la afición que acompañó a la selección durante todo el torneo e hizo una última reverencia (ojigi), el tradicional gesto japonés para expresar respeto y agradecimiento.
No hay absolutamente nada que reclamarle a este equipo. Compitió hasta el último segundo, nunca dejó de creer y nos regaló algunos de los momentos más inolvidables de este Mundial.
El hombre de la libreta. El entrenador que hizo que muchos volviéramos a sentir que los Supercampeones podían existir.
Si algún día toca caer, que sea con la dignidad, la humildad y el orgullo con los que cayó Hajime Moriyasu.
🇯🇵 Arigatō, Sensei. Su legado ya es eterno.
Descender a un equipo por anular este gol es para que se tomen medidas legales, y lo digo completamente en serio. Tanto administrativas como penales si se demuestra mala fé. Esto NO es fuera de juego.
@ElbixaY@IvnLpezSolana1@TitoPadronso En grados medios y superiores no te pagan ni las fotocopias. Yo tuve suerte y por lo menos me pagaron la gasolina, pero a colegas mios le dieron después de trabajar gratis 3 meses, una planta o una camiseta suya de publicidad de la empresa hay ser ijodeputa
Pensamos que nos quedan 20, 40 o 50 años de vida. Pero es mentira. La vida se mide en veces.
Te pongo un ejemplo:
A mí me vuelve loco esquiar.
Pero siendo realistas, voy 2 veces al año.
El año que voy 3, ya soy un privilegiado.
Si asumo que me quedan 15 años esquiando a tope, la cuenta sería así:
• No me quedan 15 años de esquí.
• Me quedan 30 veces.
• Solo voy a subir a la nieve 30 días más en toda mi vida.
Lo mismo pasa con la gente.
Piensa en ese primo al que ves solo en las comidas familiares.
Si lo ves una vez al año durante 3 horas y crees que te quedan 20 años de vida…
Realmente te quedan 60 horas con él. Un fin de semana largo.
Eso es todo lo que te queda antes de morirte.
Es una mierda. Una mierda pinchada en un palo.
Cuando hago este cálculo, me entra la paranoia.
Miro fotos mías con 18 o 20 años y pienso que tenía que estar saltando de felicidad. Pero no me enteraba de qué iba la película.
En esa época regalaba los minutos. Pasaba la vida como si nada.
La vida es súper injusta en eso. Pero hacer este cálculo te obliga a dejar de regalar el tiempo y aprovechar hasta el último segundo.
No te quedan años. Te quedan momentos.
Aprovéchalos.
Se borra contra el City, fuerza contra el Talavera por buscar su récord, se caga contra Atleti y Barça perdiendo un título, caen en Copa porque decide que tampoco le apetece y luego tiene huevos de vacilar al portero del 19º por marcar, como no, de penalti. Y aún así le aplauden.