En Enero empecé un proceso muy lindo que
Me ha costado lágrimas
Momentos dónde quisiera
Parar y después 10 meses
Después correr por 2da
Vez 21 kilómetros y bajar mi PR solo puedo decir Gracias a todas esas Personas que han sido Parte de él 💜
me encanta cuando alguien llega a tu vida y, sin darse cuenta, te ayuda a ser mejor persona. Te inspira a descubrir nuevos pasatiempos, probar cosas diferentes y mirar la vida desde otra perspectiva. Qué bonito es conectar con alguien que te hace crecer.
Tal vez «disfrutar la vida» simplemente signifique frenar por un ratito y aprender a ir un poco más lento para que podamos volver a descubrir todo lo hermoso que ya tenemos.
Un día vas a mirar atrás y te darás cuenta de que justo en el momento en el que sentías que todo estaba colapsando, en realidad estabas a punto de estar en un lugar mejor.
puedo mirar mi vida y encontrar mil razones para agradecer, sin tener que aparentar que todo es perfecto. todavía tengo metas por cumplir, situaciones por superar y mucho por mejorar, pero nada de eso me impide reconocer lo bendecido que soy.
Qué lindo es recibir un regalo y descubrir que alguien recordó eso que mencionaste una vez sin darle importancia, porque te demuestra que te escuchó y encontró una manera de hacerte feliz.
Es increíble cómo en un solo año puede cambiar tanto tu círculo de amigos, llegan personas nuevas, otras se alejan y tu vida termina rodeada de gente que jamás imaginaste.
Las personas toman decisiones conscientes todos los días: dónde quieren estar, con quién quieren compartir su tiempo y dónde ya no quieren estar. Al final, también se nota a quién eligen.
Nunca terminas de conocer a alguien hasta que tienes un desacuerdo con esa persona. Es en esos momentos cuando descubres cómo maneja sus emociones, cómo se comunica y qué tan madura es cuando las cosas no salen como quiere.
Cuida a quienes hacen espacio para ti. A quienes te incluyen, te escuchan, se acuerdan de preguntarte cómo estás y celebran tus alegrías sin competir contigo. Esa gente vale muchísimo.
Cuando ya no perteneces a un lugar, la vida se encarga de ponerte en escenarios incómodos hasta que salgas de ahí, y aunque te parezca caótico, solo está ocurriendo porque te espera algo mejor. Hazle caso a la vida cuando te saque a empujones de donde ya no deberías estar.
De las cosas más bonitas que pueden pasarte es encontrar a alguien que disfrute genuinamente de tu presencia. Que no esté ahí por lo que haces, por lo que tienes o por lo que puedes ofrecerle, sino simplemente porque le gusta estar contigo, escucharte, compartir contigo y conocer hasta esa parte de ti que casi nadie ve.
Tengan paciencia con su proceso. A veces las cosas se ponen difíciles antes de mejorar. No se desesperen si hoy nada sale como esperaban; hay momentos que simplemente necesitan tiempo para acomodarse. Confíen, lo que es para ustedes llegará cuando tenga que llegar.
No le ruegues a nadie por tiempo, atención ni interés. Tampoco intentes convencer a alguien de cambiar algo que no quiere cambiar, porque las acciones tienen verdadero valor cuando nacen de la voluntad y no de la obligación.
Hay personas que tienen un brillo diferente cuando se sienten amadas de la manera correcta. Se les nota en la sonrisa, en la mirada y hasta en la forma de disfrutar la vida.
Lo que siembras, eso cosechas. La forma en que tratas a las personas, lo que haces cuando nadie te ve y las intenciones que llevas en el corazón, todo cuenta. Dios lo ve.
Por eso, haz las cosas con amor, actúa con integridad y mantén limpio tu corazón. Todo termina regresando de alguna manera.
Llegamos a esta vida con las manos vacías y, al final, nos iremos de la misma manera. Por eso, ríe, aprende, enamórate, sé felíz y vive. No cargues con rencores ni con lo que otros hagan; desea el bien, suelta lo que duele y sigue adelante.
Nada en la vida es permanente. Por eso, cuando lleguen los días buenos, disfrútalos, abrázalos y vívelos plenamente. Y cuando lleguen los días difíciles, recuerda que también pasarán. Ninguna tormenta es eterna; tarde o temprano, el cielo vuelve a despejarse.
La fidelidad no se mide por cuánto amas a alguien, sino por tu capacidad de respetar lo que decidiste construir. Es respeto por tu palabra, coherencia con tus valores y madurez para actuar según lo que dices creer. No es amor: es integridad.
El interés se nota. Un mensaje toma un minuto y la distancia no siempre es un impedimento. Cuando alguien quiere estar presente, encuentra la manera de acercarse, aunque sea con un simple "¿cómo estás?".
Cuando encuentres a alguien que ame verte feliz, que te valore, respete y proteja, alguien que quiera un futuro contigo, no tengas miedo. Sólo disfrútalo. Aunque no lo creas aún hay personas que saben amar y te mereces una de ellas.