Si de la Espriella llega a ser presidente, no solo tendrá que lidiar con la ensañada oposición de la izquierda (que eso sí sabe hacer) sino con la del centro, que estará muy atento a cualquier milimétrica medida que afecte la democracia liberal que con tanto esfuerzo hemos intentado construir. Adicionalmente, tendrá que responderle a la manada por toda la carne que claramente no podrá proveer, habiéndolos ilusionado tanto con la comilona.
Hay que ser muy torpe para confundir en primer lugar esclavista con esclavo y en segundo lugar no darse cuenta que los hidalgos eran blancos españoles con derecho a la esclavitud y a montar a caballo en la época colonial y que sus descendientes sienten nostalgia de ese estamento feudal y esclavista.
Quien aparece montado a caballo no es el futbolista sino un expresidente de Colombia y hacendado terrateniente.
@petrogustavo Heráclito criticando a Aristóteles un siglo antes de que naciera. Definitivamente estamos ante un gran descubrimiento: además del eterno fluir, Heráclito logró viajar en el tiempo.
Cosas del café. ☕️
Resumen: la acumulación del poder es nociva cuando está en el poder el uribismo, pero miramos para otro lado cuando se acumula en manos de los amigos ideológicos. Lo de Uprimny parece el viejo aforismo “Para mis amigos todo, para mis enemigos la constitución”
Por qué fracasó la campaña de Cepeda.
Cepeda va a perder la segunda vuelta. La última encuesta de Atlas confirma la ventaja de Abelardo, pero eso no es lo más grave para él. Las segundas vueltas existen precisamente porque una elección puede cambiar. El problema es que después del golpe de la primera vuelta, Cepeda no solo no corrigió, sino que profundizó en sus errores.
Hace un par de meses, cuando Mamdani ganó en Nueva York, pensé que Cepeda iba a copiar esa campaña. No me gusta Mamdani, pero hay que reconocer que su campaña fue muy buena: colores vivos, tipografías con personalidad, referencias a Nueva York, a Bollywood y a la cultura callejera. Además, una máquina digital que inundó las redes con clips de diez segundos y una capa social que volvió cool apoyarlo. El fenómeno “Hot Girls for Zohran” era absurdo, divertido y eficaz: convertía a un socialista radical en marca cultural, le quitaba solemnidad y miedo, lo sacaba del panfleto y lo metía en el feed.
Cepeda tuvo la oportunidad de hacer algo parecido. Pudo dejar de parecer una amenaza y empezar a parecer una persona. Podía humanizarse, volverse menos rígido, menos solemne, menos amargado. Pudo aparecer riéndose, improvisando, hablando de fútbol, comida, familia, música, cualquier cosa que lo sacara del libreto ideológico. Pudo venderse como una especie de Shrek (un monstruo con su corazoncito), pero dejó pasar la oportunidad.
Cepeda siguió siendo Cepeda. La misma cara larga. La misma mala vibra. El mismo tono de sermón. La misma campaña aburrida. La misma estética de poster universitario de bajo presupuesto. Sus piezas gráficas parecían comunicados sindicales diseñados con WordArt de los 90: letras de colores, fondos blancos, diseño plano, cero emoción, cero identidad. Y eso importa porque una campaña fea transmite desorden, vejez, burocracia y, sobre todo, incapacidad. Incapacidad de armar los mejores equipos y de estar a la altura de los tiempos.
Además, se quedó en la plaza pública cuando la campaña estaba ocurriendo en el celular. Siguió hablándole a los convencidos, como si su tarea fuera mantener encendida la mística petrista, y no salir a buscar votos donde no los tenía. No fue a incomodarse. No conquistó audiencias nuevas. No entró a formatos populares. No entendió que un podcast, un stream o un clip viral pueden mover más gente que diez discursos leídos en tarima.
Otro error fue creer que ya era presidente. Actuó con aire de coronación y no de campaña. La primera vuelta lo despertó de golpe, y en lugar de reorganizarse, entró en pánico y en furia. La controversia por la camiseta de la Selección Colombia fue el ejemplo perfecto. En un país emocionado por el mundial, salir a regañar a quienes se ponen la camiseta era regalarle a Abelardo el contraste ideal: Abelardo feliz, sonriente, de amarillo. Cepeda molesto, solemne, señalando con el dedo.
Despreciar a Westcol fue igual de torpe. Puede gustar o no gustar, pero su comunidad es una plaza pública digital. Es el streamer más grande de Colombia. Cepeda necesitaba entrar a ese audiencia, no despreciarla. Necesitaba hablarles a esos jóvenes, no confirmarles que la izquierda los mira por encima del hombro.
También le faltó transmitir tranquilidad institucional. La propuesta de la constituyente, el tono amenazante después de la primera vuelta, no reconocer el resultado electoral y una fórmula vicepresidencial que no ampliaba hacia el centro reforzaron el mismo miedo. Cepeda nunca logró demostrarle al país que sus temores eran infundados.
En teoría, Cepeda todavía podría remontar. Pero remontar exige una virtud que él no ha mostrado: capacidad de adaptación. Cepeda no parece un candidato dispuesto a escuchar, corregir, ceder, modularse o cambiar de rumbo. Es un político dogmático, tozudo, intransigente, rígido y encerrado en sus certezas. Y una campaña así difícilmente cambia. Por eso Cepeda no va a cambiar. Y por eso no va a ganar. Afortunadamente.
La mentira como táctica para ganar. Petro también se vistió de Oveja. Invitó a Ocampo, a Cecilia López y a Gaviria para luego maltratarlos. El verdadero Cepeda es el que vimos la noche de las elecciones: el que nos amenaza y quiere constituyente. No nos dejaremos engañar
@Mineducacion@jrestrp@PGN_COL qué hace la cuenta oficial de un Ministerio atacando a un candidato. Hasta cuando permitirán la violación grosera de la ley?
El programa de @DELAESPRIELLAE tiene tres páginas, y promete mil cosas imposibles (e indeseables) de cumplir.
El de @IvanCepedaCast tiene más de 400, con 18 ejes temáticos y propuestas concretas para el desarrollo económico y social de Colombia.
Pero a @JDOviedoAr le parece que son lo mismo porque ninguno tiene una “propuesta de país”.
Ese es el centro al que no hay que gastarle un solo impulso. Ruin, prepotente, soberbio y arrogante.
Hay que ir por los/as abstencionistas. Vamos a ganar.
Jamás votaré por un misógino, homófobo y maltratador de animales. Mucho menos por alguien que ha prometido destruir nuestra naturaleza.
Por eso anuncio mi voto por @IvanCepedaCast e invito a todo el centro a impedir la llegada de la extrema derecha radical al poder.
aplauzos de pie a @JDOviedoAr por una campaña de ideas, decente e inclusiva.
Seguro que la democracia le dará una nueva oportunidad. Sin duda es uno de los líderes que por su coherencia y preparación necesita Colombia ⚡️
Sí, la constituyente no me gusta y aún menos su Proyecto de Ley que bien resumidito propone: estatizar servicios públicos, acabar separación de poderes, redefinir redistribución de tierra rural, sector privado mixto con Estado, cambiar modelo económico, subordinar BanRep al gobierno pág. 20 👇🏻. Léanselo https://t.co/fXKTJEsAm0