Admiro a quienes pueden cerrar una puerta y seguir adelante sin mirar atrás. Yo no funciono así. Me cuesta dejar ir, me cuesta desapegarme y me cuesta aceptar que alguien que significó tanto un día tenga que convertirse en un recuerdo al siguiente.
Hoy recordamos que en español es recomendable usar el término «orgullo» en lugar del anglicismo «pride». Además, cuando forma parte del nombre de un día internacional, se escribe «Orgullo», con mayúscula inicial.
La salida de Julián no duele nada porque precisamente eso es lo que él nos ha dado: nada. Eso si, deja claro el tipo de persona que es, después de que entrenador y compañeros le defendieran cuando estuvo desaparecido varios meses. No hay que facilitar NADA su salida.