—¿Quién es usted?
—Estoy tratando de averiguarlo. Para para frasear a Walt Wihman me gustaría saber algo sobre mí mismo, saber quién soy. Muchas veces me he sorprendido ante mis propias reacciones. Por ejemplo, a mí me hicieron Doctor Honoris Causa de la Universidad de Oxford. Yo pensé, ¿pero qué es esto? Y al verme con una toga todo me pareció pueril y hasta ridículo a mi edad. Pero llegó un momento en que estaba llorando de emoción.
– Periodista: ¿Qué es un hombre inteligente?
– Borges: Realmente, no sé. Muchas veces cuando uno dice que tal o cual persona es inteligente se refiere más a que es ocurrente, que tiene algo que decir de un tema inmediatamente. Esa persona puede no ser inteligente. La inteligencia puede ser lenta.
– Periodista: ¿Usted es inteligente?
– Borges: Si me dan algunos años para pensar, soy inteligente. Si me hacen preguntas como las suyas, inmediatas, soy mas bien estúpido.
#Entrevistas
Qué falta nos hace distinguir lo útil de lo valioso…
Sin duda es uno de los escritos más bonitos que leí en este año, recordar que lo más importante que tenemos no cuesta, valorar el abrazo y todo lo que a aunque no lo podemos tocar es sublime en nuestra mente ♥️
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Rayuela – Capítulo 7
«Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura.
Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.» #Cortázar
Yo he sospechado alguna vez que cualquier vida humana, por intrincada y populosa que sea, consta en realidad de un momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.