Puedes distraer tu mente, pero no puedes dibujarte un abrazo. Puedes ir a comer, pero no puedes convertirte en otra persona para conversar contigo durante la cena. Puedes escuchar música, pero eso no reproduce exactamente la sensación de dormir junto a alguien y sentir su cuerpo
La única persona que conozco que se sentiría genuinamente triste por mi muerte porque en serio me amaba, ya está en el cielo. No me queda nada más que hacer aquí, adiós a todos, me iré con ella para volverla a abrazar.