Comunicado.
Con profundo dolor y tristeza os comunicamos que nuestro perro #K9 Titan 🦮 ha fallecido.
Toda una vida dedicada a la búsqueda de víctimas tras un terremoto, destacó en su misión a Turquía donde fue clave en la localización de dos víctimas sepultadas bajo los escombros en Kirikhan.
Nuestro cariño a su compañero y guía, Sergio y su familia, con quienes compartió la mejor de sus vidas.
Vuela alto, TITÁN 😔
Cena de antiguas compañeras de clase. 35 años.
Currículums brillantes, buenos sueldos, Instagram lleno de “mujeres empoderadas”.
Entre risas, Elena deja la copa, se toca la barriga y dice:
—He decidido dejar mi trabajo unos años para criar al bebé. Juan y yo lo hemos decidido así.
Un segundo de silencio.
Sonrisas tensas.
Hasta que habla Clara.
Bio morada, hilos sobre patriarcado, postureo 24/7.
Deja la copa de golpe:
—Es un error gravísimo, Elena. Renuncias a tu independencia para ser la chacha de tu marido. Es un retroceso.
La mesa se congela.
Elena se encoge. Mira al mantel. Se le cae la sonrisa.
Ahí entro yo:
—Pensaba que el feminismo iba de que las mujeres pudieran elegir su vida, no de que todas hicieran la misma.
Clara gira la cabeza, molesta:
—Esa es una falsa libertad. Estás perpetuando roles de género.
Ya sin sonreír:
—No, Clara. Lo que perpetúas es tu ego. No quieres mujeres libres, quieres discípulas.
Si una amiga no encaja en tu guion, la tratas de ignorante y la humillas delante de todas.
Se pone tensa:
—Estás alienada. No entiendes nada de estructuras de poder.
Traducción: “No repetís mi eslogan, así que estáis equivocadas”.
El resto de la cena, Clara la pasa deslizando el dedo por el móvil, tecleando con rabia.
Seguro que redactando un hilo sobre “lo duro que es ser feminista rodeada de mujeres machistas”.
Al salir, Elena me agarra del brazo.
Ojos brillantes, voz bajita:
—Gracias por defenderme. Pensé que estaba loca por querer criar a mi hijo.
No está loca.
Está rodeada de un activismo que ama más el relato que a las personas.
Reflexión:
Hay un feminismo que presume de “liberar a la mujer”…
siempre que elija carrera, éxito y oficina.
Si elige maternidad, hogar o cuidado, de repente es sumisa, retrógrada o “lavada de cerebro”.
La libertad no es aplaudir solo a la CEO.
Es no tratar de traidora a la que decide criar a sus hijos.
Cuando tu “feminismo” te hace atacar justo a las mujeres que dices defender,
ya no es un movimiento de liberación.
Es otra religión más,
con dogmas nuevos y la misma intolerancia de siempre.
Nada es más genuino que el poder que desata el amor real porque te implosiona adentro. Te obliga a romper estructuras que sin sentir algo movilizante nunca hubieras identificado. Como Dostoevsky cuando escribe:corrí hacia el amor porque necesitaba que destruyera a quien solía ser
Salir a ver el atardecer es hacerte consciente de que algo no deja de ser único porque se repita cada día y de que hasta lo que damos por seguro merece nuestro tiempo y atención sincera.
Todos los días da vergüenza subirse a un tren. A cualquiera que te subas, no hay opción siempre vas a tener algún problema, llegando tarde a cualquier sitio que vayas o a veces no llegando. Estoy harta @renfe
España se puede permitir pagar la sanidad a cualquier ilegal que llegue a nuestro país y no puede rebajar el IVA a la gasolina y alimentación en tiempos de crisis? Nos toman por tontos?
Me cago en el traidor de Pedro Sánchez y en el puto sanchismo suicida.
Mi padre, 62 años, paciente de ictus, el mes pasado le dio el tercero, perdió mucha más movilidad y deterioro cognitivo, tres días en el hospital, no sabía ni dónde estaba, desorientado lo mandaron para casa. Lo abandonan.
¿Y tengo que pagarle la sanidad que mi padre no recibe a los de fuera?
Eso sí, el malnacido aumenta en millones de euros SU GASTO MÉDICO PERSONAL que también pago yo.
@sanchezcastejon quiere destruir España, así no hablamos de lo corrupto y criminal que es.
Llevo seis años trabajando de camarero en un restaurante. Tenemos un cliente habitual, Arthur. Tiene 82 años. Viene todos los domingos a las 9 de la mañana, pide dos cafés y se sienta frente a él con una foto enmarcada de su difunta esposa. Habla con ella mientras come. El domingo pasado, un grupo de adolescentes ruidosos se sentó en la mesa junto a él. Me preocupaba que hicieran una broma. En cambio, uno de los chicos vio la foto. Salió de su mesa, se acercó a Arthur y le dijo: "Disculpe, señor. Es guapa. ¿Cómo se conocieron?". La cara de Arthur se iluminó como un árbol de Navidad. Esos adolescentes arrastraron sus sillas y escucharon a Arthur contar historias durante una hora. La empatía no ha muerto entre las generaciones más jóvenes. Solo hay que saber dónde buscar. ¿Qué pequeño acto de bondad has presenciado últimamente y que te dio esperanza?
Anónimo