Hola, sí vi tu mensaje. Perdón por no responderte, estaba en mi sexto bajón depresivo de la semana. No, no te odio. No, no creo que seas alguien aburrido. Sí quiero tu amistad, solo dame chance de volver a sentirme como un ser humano funcional. Gracias, te aprecio. Enviar.
Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.