Comida en restaurante lleno.
En la mesa de al lado un niño de 4 años.
—Mira, papá, papá, papá, papá…
El padre resopla.
Saca el móvil.
Vídeo a todo volumen.
Se lo planta en la cara.
—Toma. Ponte esto y déjanos comer tranquilos.
Silencio.
Niño en trance.
Ojos clavados y cuerpo quieto.
Cerebro en modo fuegos artificiales.
En todas, mismo ritual:
Plato delante.
Padres hablando entre ellos.
Los niños con la cara iluminada por un móvil.
No miran el sitio.
No hablan con nadie.
No se aburren, no preguntan ni exploran.
Solo deslizan el dedo.
Y luego la excusa de siempre:
“Es para que se entretenga.”
Mentira.
Es para que tú no tengas que educar.
Para no aguantar rabietas.
Para no enseñar a esperar.
Para no sostener su aburrimiento.
Y entonces llega el atajo:
Pantalla al niño. Paz al adulto.
Cada vez que haces eso, le enseñas algo muy claro:
“Si estás inquieto, triste o aburrido, no hables.
No pienses.
No sientas.
Dale a un botón y desaparece.”
Luego llegan las quejas:
“Mi hijo no habla con nosotros.”
“No sabe entretenerse solo.”
“Se desespera si no tiene el móvil.”
No eches balones fuera.
La primera dosis
se la diste tú en aquel restaurante
“para comer tranquilo”.
Educar no es comer en paz.
Educar es tragarte el caos hoy
para no criar mañana
a un adulto que solo sabe calmarse
con una pantalla delante.
Veo una fuerte degradación de la sociedad y el civismo en la falta de silencio. Es insoportable ir a la playa, al campo o al monte y que haya gente con altavoces poniendo música a tal volumen que todos en 50 m a la redonda tengan que oírla. Es imposible disfrutar de la quietud.
Las piruetas mentales que hay que hacer para decir "bueno, es que todos tenemos contradicciones" y esquivar que el pavo este lo que hace es justo tratar a las mujeres como objetos o animales en una feria del ganado. No hay forma de encajar esto en ningún "feminismo", chicas.
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Quítenles pantallas y llévenlos a hacer deporte. Mírenlos a la cara y oblíguenlos a cenar en familia, pregúnteles cómo están, que hicieron y si tienen tarea,revísenles los cuadernos llévenlos al pediatra y al psicólogo 🩷🫶🏻
Tarde de sábado con una amiga en la cafetería.
Su hijo de 7 años a mi lado:
un pequeño dictador en versión infantil.
TikTok retumba en todo el local,
y no tiene intención de que nadie le lleve la contraria.
Le digo a mi amiga, en plan suave:
“Oye, ¿no le vas a decir nada por el ruido?”
Ella sonríe, medio incómoda:
“Déjale, así está tranquilo.”
A los 5 minutos, se acerca y le dice:
“Cariño, basta ya de móvil, ¿no?”
Él ni la mira.
Ella insiste:
“Venga, 5 minutos más y lo dejamos, ¿sí?”
Respuesta del niño:
“No.”
Niño 1 – Madre 0.
Ella intenta quitarle el móvil.
Él se levanta, grita, le da un manotazo y el móvil sale volando.
La gente mira.
Silencio incómodo.
Yo me quedo esperando el clásico:
“Ni se te ocurra volver a hacer eso.”
Pero no.
Ella recoge el móvil del suelo, lo abraza y me dice, casi susurrando:
“Es que últimamente está muy sensible.”
El niño, mientras tanto, se aleja enfadado,
pateando la silla y murmurando insultos.
Nadie le dice nada.
Cuando se va al baño, todavía lloriqueando,
ella se gira hacia mí como si necesitara aprobación:
“Es que no quiero que viva lo que vivimos nosotras.”
“Antes todo era gritos y castigos.”
“Yo prefiero que se sienta libre, que se exprese.”
Yo la miro.
Veo en su cara agotamiento.
Y un discurso precioso para justificar que no manda ni en su casa ni en su vida.
Porque una cosa es educar sin violencia.
Otra es convertirte en rehén emocional de un niño de 7 años.
Luego estos niños crecen.
Y llegan al colegio pensando que la profe es su asistente personal.
Llegan al trabajo pensando que el jefe es su terapeuta.
Llegan a las relaciones creyendo que cualquier límite es “abuso”.
Y cuando el mundo no les trata como su madre…
se rompen.
Lo j*dido es que todo se hace “por amor”,
“por no traumatizar”.
Pero igual el verdadero trauma
no será haber tenido unos padres que dijeron “no”…
sino unos que nunca se atrevieron a hacerlo.
Y ahí está la pregunta incómoda:
¿Esto es crianza respetuosa…
o pura cobardía maquillada de discurso moderno?
¿Protegemos al niño…
o estamos fabricando adultos frágiles que nadie va a soportar fuera de casa?
necesitamos discutir lo que pasa con la FALTA DE RESPETO que está de moda, loco en TODOS LADOS gente que no sabe comportarse. Vai al cine, NO SE CALLAN, van al teatro NO CIERRAN EL ORTO y celulares con sonido, vai caminando y los conchetumares no miran hacia adelante
Mi sueño es que WhatsApp incluya la opción de DESACTIVAR LOS MENSAJES DE AUDIO.
La persona lo enviará y aparecerá un mensaje que dice "el usuario no acepta mensajes de audio, escribe".
En la dictadura de lo inmediato, todo lo que requiera atención es resistencia: novelas largas, álbumes completos, podcast de tres horas, sentarse en la calle a ver pasar la gente o simplemente no hacer nada más que respirar.
Hay pocas cosas más infravaloradas socialmente que el dolor por la muerte de una mascota. Para muchas personas, son un miembro más de la familia, les han acompañado y dado amor durante años.
Sed respetuosos con el dolor ajeno, aunque no lo hayáis experimentado.
I don't follow the "respect is earned" philosophy. I respect everyone automatically and then each person has the opportunity to lose my respect based on their behavior.
Por mi propia salud mental, voy a tener que salir del vórtice enfermizo de #HeatedRivalry en el que estoy sumido.
Eso es lo que diría una persona con dos dedos de frente y algo de autocontrol. Yo voy a seguir buceando hasta el fondo de este agujero hasta que pete del todo.