El fin de la educación nunca fue transmitir información, sino facilitar la formación del juicio personal. Por tanto, no todo método es válido para educar.
Lo de Mourinho trasciende lo deportivo. Ya puede llevar años deambulando en la segunda línea del fútbol de élite que su regreso despierta una ilusión casi irracional. Y al final lo que hacía falta recuperar era eso: la ilusión