De cualquier forma, sabe que ninguna realizaría porque de ser posible siempre lo animará en sus planes. Por tontos que puedan ser.
—Sería bueno, vendría gente de todos lados por tus peluches.
Lindo, es un pensamiento fugaz que cruza. No le molestaría ver esa cara más a menudo si fuese un servidor el responsable de recuperarle su sonrisa.
La serena expresión se ve interrumpida por sorpresa debido al repentino contacto.
—¿Mm? ¡Oh! Sí, idénticos.
—¿Lo harías? Vaya, +
—Cuando alzase la cabeza , se encontrarían con una carita de animal perdido: ojos brillantes , y labios exageradamente curvados.
Así que después de todo , se había librado de una ráfaga de críticas destructivas... Claro , ¡tiene sentido para él!—
mi regalo dejaría de ser único y especial.— comenta con fingida pena dando una mirada triste al peluche.
Llámese crueldad por querer molestarlo un poco, llámese posesividad por pensar en ser el único (o de los pocos) que disfruta de habilidad ajena en hacer moñecos. +
Ya decía él que sentía un temblor. Con toda la tranquilidad toma la taza de café entre manos para cuando el lugar derrumbe por el golpe no se le caiga ni una gota.
Da un ligero sorbo.
—Por supuesto. Tengo entendido que hay un restaurante que da rebajas en este día si somos +
ㅤㅤ"BROOOOOOOOOOOO—"
—Se escuchan pasos retumbar la cafetería , hasta que cierto oni derrapó por delante de la puerta corrediza.
Regresó un par de segundos después , fingiendo no haberse estrellado contra una pared—
ㅤㅤ"¡BRO! Le han hecho un día a la amistad."