@2010MisterChip#ojoaldato y cero fútbol. El promedio de Argentina (38.3) es alto porque Uruguay (16) y Portugal (5) no hicieron su trabajo, que si hacían los deberes, el camino de 🇦🇷 pasaba a ser de 27.5 (el 2° MÁS DIFÍCIL del Mundial) y España (31.6) iba en autopista. Datos, no relato. 🤫"
@Jmfariasu Me encantaría de hecho, armar una plataforma de enseñanza gratuita para jóvenes emprendedores. Hay mucho por hacer... Dios mediante se darán pasos para iniciar el progreso de nuestro país.
@Jmfariasu La verdad hermano, yo que termine emigrando, solo pienso en regresar a Venezuela para dar clases... para mi sería la mejor forma de contribuir...
@conejeroa@luisoliveros13@micheson1708 El mercado interno permitía antes tener todas esas fábricas. Ese mercado hoy no existe y menos sin capacidad de crédito de los pocos que al menos ganan un salario decente. Adicional todas estas fabricas se reforzaron en otros países y reinvertir en vzla no es viable hoy.
¡INADMISIBLE! El fútbol debería ser un poderoso vehículo para afianzar valores, no un ámbito para reforzar inaceptables conductas, ejemplo: xenofobia.
Perú es uno de los países más diversos étnicamente, por lo que las medidas van en contravía de su característica riqueza cultural.
Hola, Henrique.
Quiero expresar mi opinión sobre la privatización, ya que realmente creo que ofrece a largo plazo ventajas superiores a la alternativa planteada:
Es indiscutible que las circunstancias cambian constantemente, pero hay algo que permanece inalterable: la naturaleza humana. Permitir que el Estado vuelva a manejar PDVSA, desalineando los incentivos, sería sin duda un retroceso que nos afectaría tarde o temprano.
Y no nos pasaría factura por la supuesta viveza criolla del venezolano. Yo no creo en esa supuesta viveza criolla. Yo creo que los seres humanos responden ante incentivos, ya sean nacidos en Berlín, Londres o Maturín. Por eso, la alineación de los mismos, para que respondan de la mejor manera, es clave.
Este asunto no radica tampoco en la falta de nacionalismo, sino en ser pragmático y evitar la demagogia. Lo que verdaderamente importa es enfocarnos en mejorar la eficiencia, rentabilidad y competitividad de una empresa. Para lograrlo, debemos crear canales que, desde una perspectiva probabilística, aumenten las posibilidades de que eso ocurra.
Permíteme presentar algunos puntos en favor de la privatización:
1) Reducción del papel del Estado: La privatización de PDVSA disminuiría la influencia del Gobierno en la empresa, lo que permitiría una mayor autonomía y una gestión menos política. Esto alineararía los incentivos de una manera más adecuada y permitiría una toma de decisiones más eficiente. Es importante que tengamos claro lo siguiente: La reducción del Estado impulsa la eficiencia y la productividad en todos los sectores de la sociedad. Siempre.
2) Orientación hacia la rentabilidad: Las empresas privadas tienden a estar más enfocadas en maximizar la rentabilidad. Esto implicaría una mayor atención en la calidad del producto y una oferta de servicios más competitiva, lo que mejoraría la percepción y la posición de PDVSA en el mercado petrolero internacional. Con todo lo que eso trae a posteriori.
3) Estímulo a la innovación: La privatización de PDVSA sometería a la empresa a la competencia y las fuerzas del mercado, lo que la incentivaría a innovar y adaptarse a las cambiantes demandas de la industria. Esto se traduciría en mejoras significativas en los procesos de contratación, atrayendo y manteniendo un capital humano altamente capacitado. Además, conllevaría a avances tecnológicos y operativos, lo que en última instancia se traduciría en una mayor eficiencia en la producción de petróleo. Es vital que pongamos en todas nuestras escuelas: "La libertad económica y la reducción del Estado conducen a una sociedad más dinámica y resistente frente a los desafíos del mundo globalizado".
4) Reducción de la burocracia: La privatización de PDVSA eliminaría la necesidad de una burocracia gubernamental extensa para administrar y supervisar la empresa. Esto implicaría una toma de decisiones más ágil y una reducción de la carga administrativa, lo que mejoraría la eficiencia y la flexibilidad de la empresa. Menos burocracia estatal significa menos obstáculos para el desarrollo económico y social. Siempre.
5) Mayor -y mejor- rendición de cuentas: La privatización de PDVSA la sometería a la supervisión de accionistas, lo que promovería una mayor responsabilidad y transparencia en su gestión. La empresa estaría más inclinada a responder a las expectativas de sus inversionistas y a garantizar una gestión más eficiente y responsable. Ya es hora de que en Venezuela empecemos a entender y a aplicar principios de gobernanza.
6) Fomento de una cultura empresarial: La privatización de PDVSA fomentaría una cultura empresarial enfocada en la rentabilidad y la eficiencia. Esto motivaría a los empleados a trabajar de manera más proactiva y responsable, buscando maximizar el desempeño y el crecimiento de la empresa.
En este punto, veo una interesante posibilidad de listar parte de las acciones de PDVSA en el Mercado de Valores local y destinarlas exclusivamente para la compra de sus trabajadores. Imagina a alguien trabajando en una empresa donde también es accionista, aunque sea en una proporción minoritaria. Esto generaría un poderoso alineamiento de intereses, ya que las decisiones estarían orientadas hacia el beneficio de la empresa y, por ende, de sus trabajadores accionistas.
Al ser dueños parciales de la empresa, los empleados tendrían un incentivo adicional para contribuir con su esfuerzo, ya que directamente se verían beneficiados por el éxito de la compañía. Esta sinergia entre el rendimiento de la empresa y el bienestar de los empleados estimularía un compromiso más sólido y una mayor responsabilidad en la toma de decisiones.
Por supuesto, entiendo que la privatización no estaría exenta de desafíos y complejidades, pero al permitir que los incentivos adecuados guíen las decisiones empresariales, reduciendo el papel del Estado, fomentando la competencia y mejorando la rendición de cuentas, la privatización se presenta como la opción más viable para mejorar el desempeño y la productividad de PDVSA.
Para cerrar, quiero destacar que esta opinión se fundamenta en mi experiencia y conocimiento al haber trabajado tanto en el sector petrolero como en los mercados de capitales. Es subjetiva y puede estar sesgada por mis vivencias, pero considero que es crucial fomentar una mayor participación ciudadana en el debate sobre temas de interés público.
Es necesario que más civiles se animen a expresar sus perspectivas y contribuir con ideas constructivas para el beneficio de nuestra sociedad en areas donde cuentan con alguna ventaja competitiva.
Gracias.