Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la felicidad consiste en mañanas tranquilas, un espacio limpio, noches tempranas, un hogar seguro y personas que no agoten mi energía.
Estoy tomando el hábito de despertarme feliz, sin importar lo que esté pasando. La vida podría ser mejor, pero también mucho peor; solo hay que ser agradecido.