Una mirada, apenas unos segundos, una sonrisa esquiva, parece forzada, la postura defensiva, la distancia palpable. Aunque el clima exterior es cálido, existe un zona de frío en el espacio entre nosotros.
El amor madura el día en que dejamos de preguntarnos si somos el centro de alguien y comenzamos a preguntarnos si nuestra presencia le permite florecer. Porque el amor no se mide por la dirección de una mirada, sino por la libertad con la que ambos buscan la misma luz.
Hay relaciones que no te enseñan a amar; te entrenan para sobrevivir. Cuando cada interacción enciende las alarmas del cuerpo y de la mente, dejas de responder desde quien eres y comienzas a reaccionar desde quien intenta protegerse.
No quiero volver a vivir así.
Es mi pensamiento en tu recuerdo lo que me tiene contento. Cuando te veo recargo mis depósitos de memorias con tu mirada y tu sonrisa, para que cuando no te vea tenga siempre una dosis de felicidad disponible al pensarte.
Tú eres esa rosa que ama el Principito
Volvamos visible lo invisible
El espacio que existe entre los dos, donde no eres tú ni soy yo, somos el vínculo entre nosotros.
“No es que la rosa sea única. Es el tiempo que le has dedicado lo que la vuelve única”.
El elogio.
No es motivación. Es reconocimiento.
Tampoco es políticamente correcto. Nace de la admiración auténtica, de la observación del esfuerzo y la alegría del logro.
¿Es necesario? Por supuesto. El elogio auténtico es el vaso de agua en el desierto, es el grito que celebra.
El ciclo de la vida repite las situaciones indefinidamente, cada rotación tiene un componente diferente, la experiencia es distinta y las condiciones cambian.
Cada giro trae diferentes retos y respuestas diversas.
Ahí es donde se concreta la oportunidad. Responder diferente.
En el proceso de la remodelación personal empecé sabiendo lo que no quiero,
Seguí trabajando y supe lo que podía negociar, algunas sesiones más y entendí lo que no quiero permitir.
Ahora sé que es lo que quiero. Y en consecuencia lo que debo buscar.
¡Estoy dispuesto!
@Cinemex@Profeco@AtencionProfeco
tienen publicado en su página de internet y en las pantallas que tiene dentro de los complejos los combos Cinemex loop en el cual marca que el día viernes tiene el combo a $260.00. Al acudir el día de ayer viernes a Cuicuilco me cobran $340.00
Hoy, después de mucho tiempo, he vuelto a escuchar aquella canción en la que siempre aparecía tu recuerdo.
Pero hoy, no estás mas en mi mente ni mi memoria. Hoy me siento bien, tu ausencia ya no se siente. Creo que hasta sonreí cuando oí esa canción, que algún día nos unió.
Con el verano en apogeo, la intensidad de la paz emana con cada gota de rocio que se evapora, la fragancia de la felicidad se mece en las hojas sacudidas por el viento, el trinar de las aves corea la tranquilidad del ambiente. Verano amable, dulce y tranquilizador.
La necesidad no es tiempo de enseñanza.
Usar el instinto de supervivencia es el más ruin de los modelos de enseñanza.
“Cuando alguien se está ahogando no es momento de enseñarle a nadar, necesita que lo saques del agua, y lo acompañes. Después preparas el entorno de aprendizaje”.
LO QUE DI
Aunque no te quedes, aunque duela el pecho,
te deseo amores… que sí sean derechos.
Y si un día recuerdas lo que fuimos tú y yo…
que te abrace el alma… como lo hice yo.
Y eso, mi amor,
Eso fue un amor del bueno.
LO QUE DI
Cuidaré tus domingos, tus gestos, tu calma,
aunque el calendario ya no tenga tu alma.
Y si te preguntan por lo que fuimos…
diles que fui tuyo, sin pedir caminos.
LO QUE DI
Me fui quedando sin armadura,
dejando espacio para ti.
Te ofrecí mi risa, mi locura,
y aunque no bastó… yo fui feliz.
Te amé sin pedir, sin doblar tus alas,
sin cortar tus sueños, sin cerrar tus salas.
Te amé con lo poco que soy,
pero todo lo que tenía…
Como una luna incompleta cuando la tierra amanece, como un atardecer nublado, como una lluvia de madrugada. No entiendo porqué, pregunto y no escucho mi respuesta, la cicatriz no duele pero se manifiesta. Te pienso a ti pero no eres tú.
Es de noche en el desierto.
El frío cala aún en los mejores abrigos.
La paciencia es esencial, es la mejor guerrera.
La hibernación cuida lo valioso.
Ya vendrán los días del sol y sus abrazos matinales.