Milei, dejá de pegarle a la Argentina.
El día de ayer dejó en evidencia, una vez más, la verdadera naturaleza del gobierno de Javier Milei, pero también la de la sociedad argentina.
Milei quiso avanzar con una ley para facilitar la extranjerización de nuestras tierras. Una iniciativa que solo puede impulsar un gobierno entreguista que considera la soberanía un obstáculo y la Patria un activo que puede ponerse en venta. No es un hecho aislado: desde que asumió, la Argentina resigna soberanía, abandona la defensa del interés nacional y se subordina de manera incondicional y vergonzosa a la voluntad de Trump y a los intereses de Estados Unidos. Este gobierno nacional, de nacional, solo tiene el nombre.
Pero cuando cruzó un límite, ocurrió algo importante. Frente a ese nuevo intento de entrega se produjo una reacción popular nacida del sentimiento más profundo y compartido de nuestro pueblo: el amor por la Patria, el orgullo de ser argentinos. Porque hay algo que la inmensa mayoría de los argentinos entiende sin importar su ideología: la tierra, los recursos estratégicos y la soberanía no se entregan, la patria no se vende. Ese sentimiento fue el que el gobierno decidió atacar.
¿Y cuál fue su respuesta frente a la gente en las calles? ¿Cuál fue su reacción frente a una sociedad que le puso límites? La de siempre: autoritarismo, violencia y represión. Las dolorosas imágenes de ayer, con una movilización pacífica reprimida de esa manera, no tienen nada que ver con la democracia. Es inaceptable querer extranjerizar nuestra tierra. Y es igualmente inaceptable responder con palos y violencia a quienes salen a defenderla. Aguante Argentina, ¡falta menos!
Chicos el chiste de "segundo Francia" lo podíamos hacer nosotros porque éramos primeros.
O sea, si sos México o Uruguay no podés burlarte de nosotros diciéndonos "segundos" si vos saliste noveno o trigésimo séptimo. Dale.
Todo hay que explicar.
ASI DESPIDIÓ LA HINCHADA ARGENTINA A LA SCALONETA
⚽🇦🇷 Mientras España levantaba el trofeo, la hinchada argentina despidió a los jugadores de la Selección con un reconocimiento conmovedor.