...lo que comés influye en qué tan fácil es lograrlo y mantenerlo. Por eso, que puedas adelgazar comiendo cualquier cosa no significa que cualquier forma de alimentarte te dé las mismas herramientas para conseguirlo.
Tampoco “natural” significa ilimitado: con aceite, frutos secos o mantequilla de maní podés sumar muchas calorías sin darte cuenta. La diferencia está en el conjunto de la alimentación y en lo fácil que te resulte sostenerlo. El déficit explica por qué bajás, pero...
Una alimentación basada en verduras, frutas enteras, legumbres y fuentes de proteína suele aportar más saciedad por caloría. Eso puede ayudarte a comer menos sin sentir que estás peleando contra el hambre todo el día.
Sí, podés subir de peso comiendo “comida de verdad” y bajar comiendo en McDonald’s. El balance energético sigue contando. Pero esa afirmación, aunque es cierta, deja afuera algo fundamental: los alimentos que elegís influyen en cuánto comés y en cuánta hambre te queda después.
Los plancitos hipocalóricos en sedentarios están destinados al fracaso.
Entrenar y mantenerse en movimiento todo el día NO es una opción.
Buenas tardes.
Lic. Agustín Guarna
@agustinguarna
@guarna.nutricion
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Es un acuerdo tácito.
Vos preferís desconectar la alarma con una batería de pastillas en vez de tomar las riendas.
El médico lo sabe y no va a luchar. No tiene ni tiempo ni ganas de darte un cachetazo de realidad.
Tampoco la academia lo preparó para eso. https://t.co/iFZqLyLmOj
Perturbar un sistema complejo sistemáticamente en dosis comedidas vuelve al sistema más robusto.
Aprender a auto perturbarte es difícil, lo sé, y no tengo ningún método para venderte para que puedas lograrlo. https://t.co/LBc6EOXbmX