Fauda acaba de lograr algo que parecía imposible: que miles de personas en el mundo comprendan el 7 de octubre después de haber pasado casi tres años opinando sobre él.
Los episodios 7 y 8 de la quinta temporada pusieron en imágenes el horror de aquella mañana y la reacción está siendo enorme: 9,3 en IMDb y, apenas un día después de llegar a Netflix, la serie ya estaba entre las 10 más vistas en 43 países.
Pero el dato más fuerte no está en ningún ranking. Está en las redes, donde personas de distintos países dicen, conmocionadas, que recién ahora entienden lo que Hamás hizo aquel día. Y eso sorprende e impacta.
Porque pasaron casi tres años. Tres años de videos reales, testimonios, asesinatos, secuestros, familias destruidas y atrocidades filmadas por los propios terroristas. Todo estuvo frente a los ojos del mundo desde el primer día.
Sin embargo, millones opinaron, marcharon, acusaron y condenaron a Israel sin conocer realmente aquello que había desencadenado esta guerra.
Y acá aparece una paradoja brutal:
NAZA, la película que acusa a soldados y comandantes de las FDI de graves crímenes y que el jefe del Estado Mayor denunció por basarse en libelos de sangre y graves falsedades, construye una mentira y pretende presentarla como realidad: una ficción malintencionada disfrazada de verdad.
Fauda hace exactamente lo contrario: se presenta como lo que es, una ficción. Pero al recrear el 7 de octubre, muestra una realidad que verdaderamente ocurrió. Y consigue que miles de personas comprendan en dos episodios aquello que durante casi tres años no habían querido, podido o sabido ver.
NAZA fabrica una ficción y la vende como realidad.
Y Fauda crea una ficción para mostrar una realidad.
Y si una serie de Netflix logró transmitir en dos episodios lo que Israel no consiguió comunicar en casi tres años, también queda expuesto un enorme fracaso.
Porque la verdad estuvo siempre ahí. Lo más doloroso es descubrir que, después de casi tres años, tanta gente recién ahora diga:
“Yo no sabía”.
Bueno ahora lo saben.
Ahora que vieron al menos una pequeña parte de lo que pasó, trabajemos juntos para que no ocurra nunca más.