“Cuando vemos al Diego nos damos cuenta cuantas jugadas nos faltan para vencer al patriarcado.”
- Nacho Levy, acusado de maltrato por su ex pareja, Cecilia Ce
Las grandes naciones operan desde la óptica de la seguridad nacional. Está por encima de todo porque protege la supervivencia y la integridad de la Nación y de la República en el largo plazo.
No es solo una cuestión militar, es mucho más abarcativa. Si destruyo la moneda, soy un país débil. Si me cierro a las importaciones, quedo fuera de la nueva revolución industrial que vive el mundo. Si tengo déficit fiscal, endeudo a las futuras generaciones en un contexto de colapso demográfico. Si violo los derechos de propiedad, no puedo atraer el capital que la Nación necesita para ser fuerte en un mundo geopolíticamente inestable. Si no invierto de manera sostenida en defensa, inteligencia y seguridad, el país queda expuesto frente a amenazas y conflictos que ya no necesariamente pasan por una guerra entre Estados.
Hay que mirar a la Argentina y al mundo desde esta óptica. Así es como piensan las grandes potencias: la economía, la estabilidad monetaria, la apertura al mundo, la seguridad jurídica y la defensa forman parte de una misma estrategia orientada a garantizar la supervivencia y la prosperidad de la Nación.
Después de casi un siglo de decadencia, la Argentina está empezando a volver a pensar de esa manera: como un gran país, consciente de su potencial y del lugar que puede volver a ocupar en el mundo.
El fútbol no es solo en la cancha y Bielsa representa, en ese sentido, el antifútbol, la antítesis de los valores deportivos: es altanero, engreído y mal educado.
Bielsa no es un ejemplo para nadie, ni dentro de la cancha, donde nunca se ha destacado por sus resultados (hundió, de hecho, nada menos que a Argentina) ni fuera de ella, donde atenta contra todos los valores de convivencia y fraternidad que el deporte busca desarrollar.
Dentro de cada gordo mundialista hay una lucha entre las ganas del resultado que puso en el prode y las ganas de ver perder a los equipos que desprecia.