Algo que me encantaría recordar de la vida antes del trastorno depresivo es como se sentía la vida sin esa tristeza latente y persistente. Esa sombra permanente.
Las iglesias cristianas se volvieron espacios peligrosos para aquellas personas que no han desarrollado su pensamiento critico, muchas personas van y terminan haciendo lo que les dice el pastor y poco a poco les van lavando el cerebro, se van mentiendo en sus espacios, en sus hobbies, sus vínculos, sus finanzas y orillas políticas.