pocas veces son las que fémina se vió entre espada y pared , está acostumbrada a ser ella quien mantiene del mango a filo —— sin embargo , kaira encontró el camino para que ajeno desconcierto se delate en tres parpadeos .
el estruendo distante del equipaje sobre el suelo ya había anunciado su presencia mucho antes de que ese toque sutil en su hombro —las yemas de chaerin insistiendo por tercera vez— la obligó a darse vuelta. al girarse, el impacto de verla de nuevo le envió una descarga
aquello como forma para verla .
chaerin no admitiría eso .
“ está bien ” hábil otra vez es ofrecida , reafirmando —— volviendo a querer tener control cuando prácticamente siente que de manos se le está yendo .
habían pactado algo —— fue antes que el destino de ambas las haya obligado a sufrir un mismo camino : abandonar lugar donde se conocieron . pero blonda no deja promesas sin cumplir , o es la mera necesidad de obtener lo que también
y chaerin estaba mal acostumbrada a hacerlo . a barrer límites con la certeza de que nadie se los pondrá a ella , a pensar que el mundo vivía en su rítmica y en su melodía —— estaban obligados a seguirla o quedarse atrás .
kaikai . . el apelativo volvió a resonar en la penumbra de su consciencia, pero esta vez vino acompañado por un acortamiento drástico de la distancia. la invasión sutil de chaerin —acercándose hasta permitir que la fragancia de kaira se impregnara por tercera vez en su memoria—
ya no tienen ampollas por nocturnas horas de piano o violín .
quiere que kai la estreche —— es un poco egoísta y necesita pensar que si eso es un trato , [ * ella ] tiene control .