Este bebé palestino, que tenía el 70% del cuerpo quemado por el fósforo blanco que lanzó el ejército sionista sobre un barrio del norte de Gaza, murió hoy agónicamente temblando de dolor hasta el último segundo.
Su única culpa fue haber nacido palestino en Gaza, su muerte es una verguenza para la humanidad.
"En Israel, nos entrenan desde el jardin de infancia para ser soldados, nos lavan el cerebro con que Israel es de los judios. Cuando superé ese adoctrinamiento, me di cuenta que oprimen, sojuzgan, pisotean y expulsan a los indígenas palestinos de sus tierras".
Ronnie Barkan, ex-soldado del ejército de "Israel", denuncia el adoctrinamiento al que son sometidos desde pequeños por el apartheid sionista para convertir masivamente a la población en soldados colonos.