Detenidas en Mallorca (y expuestas como terroristas) por denunciar que la acumulación inmobiliaria y el turismo masivo hace que trabajadores del lugar tengan que dormir literalmente en sus coches.
Una salvajada que ha pasado desapercibida.
Que se sepa.
Recuerdo a un autónomo al que atendí en urgencias con una neumonía lobar y criterios de ingreso.
Dijo que tenía tres hijos y tenían que comer. Se fue de alta voluntaria, prácticamente le rogamos que ingresara.
Eso es un fracaso social, no algo que destacar.
Este es el centro de datos de Amazon en Aragón, será el mayor de Europa y gastará más electricidad que toda la región entera, unos 10.848 GWh anuales, y tanta agua como 20.000 hogares juntos.
Estos centros son un horno, actúan como una isla de calor que aumenta la temperatura 3.6 ºC, con picos extremos de hasta 16 ºC, afectando zonas a casi 10 kilómetros a la redonda.
something deeply and unspeakably sinister about this thin, wealthy, white woman looking for any possible opportunity to collaborate with a state committing genocide across at least two states
Esto ya es insoportable. Una de las viviendas de protección oficial de Alicante fue entregada al millonario Alejandro Lillo, hijo de una concejala del PP en San Vicente, dueño de 3 asesorías y casado con la directora general de la clínica Enea.
Vergonzoso!
Sugar cane women workers in India HAVE THEIR UTERUS REMOVED to avoid missing a single day of work.
This is where your misogyny should end and voice the inhumane working conditions of people across the world!
Tendréis los santos cojones de hablar de limitación de derechos precisamente vosotros, cuando además esas manifestaciones se hacen para asegurar la calidad del derecho a la educación y que no siga saliendo más gente como vosotros
Cuando sales a cortar calles y limitar derechos de otros ciudadanos… puedes recibir un empujón.
Si en ese primer momento no se evita la invasión de la vía pública…acabarían colapsando esa zona
Tus derechos como manifestante no priman sobre el resto
Tengo la opinión radical de que no está bien que un policía con un perro tumbe y arrastre por los pelos a una mujer embarazada, no sé igual os parece muy woke esta opinión
Vaya repaso le dio este historiador chileno al Xokas después de asegurar que España avanzó a los pueblos de América Latina 1500 años en solo 300, por que solo había tribus salvajes.
Israel se está anexando el 54% de Gaza, como venimos denunciando. El genocidio continúa, achican aún más el campo de concentración, siguen bloqueando el ingreso de ayuda humanitaria. Auschwitz en vivo por redes, tv e imágenes satelitales.
Falangistas metían ratas en las vaginas de las presas.
Testimonio de Eudaldo Felipe Nuez, desarrolló el servicio militar en el cuartel de La Isleta entre los años 1936-1938.
«(…) A las mujeres embarazadas las ponían en aquella frías camillas metálicas, las abrían de piernas, se las amarraban y les metían las ratas que traía Juan «El Cebollero» de Falange en una jaula de calandras, parecían enseñadas, porque desde que las soltaban iban directas a las vaginas, mordían un poco por fuera los labios y luego entraban muy rápidas y las devoraban por dentro. Nunca en mi vida escuché gritos de dolor tan fuertes, se me quedaron grabados en mis oídos por siempre mientras fregaba los pisos del centro de detención ubicado en la trasera de la calle Triana, allí solo llevaban mujeres a las que si eran jóvenes y bonitas las violaban, si eran mayores las colgaban por la piernas boca abajo varios días pa darles leña con las varas de acebuche y las pingas de buey. «La Casa de los Horrores» la llamaba mi primo Macario, el que fue futbolista, no podíamos renunciar a aquel horrible trabajo porque los dos eramos soldados, nos llevaban cada noche en un pequeño camión con material de limpieza del cuartel, solo sacábamos mucha sangre, sesos, trozos de vagina, pezones cortados, pechos enteros metidos en bolsas de papel. Había siempre por allí un médico de Las Palmas, se llamaba Don Antonio Marrero Portugués, se encargaba de mirarles la tensión a las que estaban casi muertas o la temperatura, todavía no entiendo que función tenía porque lo que les hacían era incurable, tal vez pa saber el tiempo que durarían vivas y seguirles haciendo daño hasta la muerte. Me acuerdo de los niños que metían en una sala contigua a las de tortura, un cuarto frío, sin muebles, donde los menores oían los gritos de sus madres, a veces llevaban alguno pa que vieran como las destrozaban y dieran algún dato de la información que pedían los torturadores. Lo que no olvido son las ratas de cloaca casi negras, sus chillidos cuando olían la sangre o las entrañas de aquellas pobres mujeres…»
Entrevista realizada por Francisco González Tejera, en el barrio de Vegueta (Las Palmas de Gran Canaria), el 5 de julio de 1987.