Unas palabras de una venezolana que vivió en Buenos Aires. 🇦🇷🇻🇪
Antes de vivir casi 9 años en Argentina viví en España un tiempo. Tanto en Madrid como Alicante. A pesar de que me trataron bien y tengo hermosos recuerdos, siempre me sentí una extranjera. En Argentina pasó lo contrario, desde el primer día me sentí como en mi hogar. El país y los argentinos me hicieron sentir bienvenida, me trataron como si fuese una más, me invitaron a sus asados y me abrieron las puertas de sus casas para tomar unos mates o un vino. Cuando decía que era venezolana me preguntaban inmediatamente con profunda preocupación por mi familia y la situación en Venezuela. Desde el kioskero, el taxista, los profesores en la Universidad a luego los compañeros de trabajo.
Aunque no entendían lo que estábamos (y seguimos atravesando) empatizaron con nuestro dolor, tenían miedo de que a la Argentina le pasara lo mismo. Nos acogieron con amor y alegría en nuestro peor momento. Adoptaron incluso parte de nuestra gastronomía: los tequeños, las arepas y el sazón. Nos integramos bien y no sufrimos xenofobia por parte de la población o de los medios de comunicación como si ocurrió con otros países supuestamente “humildes” o mas “avanzados” de Latinoamérica.
Por eso me duele profundamente la campaña maliciosa de odio y mentiras hacia Argentina a raíz del mundial. Vivimos en la época de las noticias falsas, el click y la monetización a base de deshumanizar a personas y ahora a naciones enteras. Sólo una persona que no ha visitado o vivido en Argentina podría creer que son racistas o xenofóbicos, cuando es uno de los países más diversos que existe. Cuando incluso los inmigrantes pueden acceder a educación y salud pública sin ser residentes permanentes, cosa que no ocurre casi en ningún otro país del mundo. Tener criterio, discernimiento y curiosidad no está de moda. Lo de hoy es creer que estás “del lado correcto” de acuerdo a lo que te muestra un algoritmo. No conocen su historia y no comprenden lo que es realmente amar a su patria y no agachar la cabeza.
Me siento muy agradecida de las oportunidades pero sobre todo los amigos y amigas que me dio Argentina. Siempre me dieron una mano e incluso luego del terremoto fueron los primeros en escribirme o llamarme para preguntarme cómo estaba. Pude estudiar y trabajar allá tranquila. Mis años más felices fueron allá, mis documentos son argentinos también, y la llevo y la llevaré siempre en el corazón.
Es mi segundo país, mi segundo hogar y siempre la defenderé cuando la ataquen injustamente. Hay que saber ser agradecido en la vida.
El odio a Argentina de algunos venezolanos que conozco va más allá de un partido de fútbol. Lo siento si el lugar al que emigraste es una mierda 🤷🏻♀️ no paguen sus frustraciones con los que si vivimos felices, tranquilos, SIN MIEDO y sin xenofobia. Sorry.🤍🩵
Yo no entiendo en qué le afecta a la gente que yo esté soltera! O sea no puedo subir una foto con un amigo porque de una empiezan “al fin lo muestras”, “al fin un novio” .. WTF???? estoy sola por elección, no por falta de personal! METICHES!!!!!
Nunca falta el pajuo que hace comentarios tipo: “y todavía hay gente que se casa?” “Casarse es una mierda” “estás segur@?”..
Tu mala experiencia en el matrimonio, no es ni será la misma experiencia que el resto! Ubíquense, vivan y dejen vivir al resto.
Detesto que minimicen la felicidad de otra persona. Todos tenemos gustos diferentes, lo que a ti te parece horrible, a otra persona le hace feliz, y eso, está perfecto. Váyanse con sus malas vibras a otro lado. Ushh‼️