É curioso este retrato de Marta Ortega, por Anne Leibovitz, porque rara vez temos retratos da alta burguesía galega do presente.
É curioso, tamén, porque dialoga sen querelo co retrato dunha glamurosa muller galega do século XX... e ambas comparten hoxe, incluso, a mesma casa.
Colaborador de El País e crítico gastronómico presumindo de consumir santiaguiños con ova en Cedeira. Está prohibido pescar e comercializar santiaguiños con ova non solo en Galicia, senón en toda España.
A persona que o comparte nas súas redes sociais non é calquera, trátase do presidente de Madrid Fusión ( o congreso internacional de gastronomía máis importante do mundo, que se celebra cada año en IFEMA Madrid dende 2003 ).
Colaborador de El País e recoñecido crítico gastronómico.
Cando comento o siguiente na súa publicación de instagram :
" Los santiaguiños están en veda en Galicia desde hace meses y hasta octubre. Si tiener hueva, todo el año. Ignoro en que país si se pueden pescar y comercializar, y traerlos a Galicia, pero me encantaría saberlo, sobre todo porque la excelencia de un producto tambien se mide por lo sostenible de su modo de capturarlo ", o propio restaurante contesta que veñen da lonxa de Luarca, Asturias, donde según el, non están en veda. Non estarán en veda, ignóroo, pero con ova, en veda ou non, non se poden pescar e comercializar. Canta ignorancia !!!
Todo esto é público.
Pregúntome si se seguirá vixiando que ningún mariñeiro os leve a bordo ou os venda e multalos por elo.
Je veux présenter mes excuses, au nom des Français, pour avoir enfanté la French Theory (qui a enfanté la pire des merdes idéologiques : le wokisme).
Nous avons donné au monde Descartes, Pascal, Tocqueville. Et puis, dans les ruines intellectuelles de l'après-68, nous avons donné Foucault, Derrida, Deleuze. Trois hommes brillants qui ont fabriqué, dans l'élégance de notre langue, l'arme idéologique qui paralyse aujourd'hui l'Occident.
Il faut comprendre ce qu'ils ont fait. Foucault a enseigné que la vérité n'existe pas, qu'il n'y a que des rapports de pouvoir déguisés en savoir. Que la science, la raison, la justice, l'institution médicale, l'école, la prison, la sexualité, tout n'est qu'une mise en scène de la domination. Derrida a enseigné que les textes n'ont pas de sens stable, que tout signifiant glisse, que toute lecture est une trahison, que l'auteur est mort et que le lecteur règne. Deleuze a enseigné qu'il fallait préférer le rhizome à l'arbre, le nomade au sédentaire, le désir à la loi, le devenir à l'être, la différence à l'identité.
Pris isolément, ce sont des thèses discutables. Combinées, exportées, vulgarisées, elles forment un système. Et ce système est un poison.
Car voici ce qui s'est passé. Ces textes, illisibles en France, ont traversé l'Atlantique. Les départements de Yale, de Berkeley, de Columbia les ont absorbés dans les années 80. Ils y ont trouvé un terreau qui n'existait pas chez nous : le puritanisme américain, sa culpabilité raciale, son obsession identitaire. La French Theory s'est mariée à ce substrat, et l'enfant de ce mariage s'appelle le wokisme.
Judith Butler lit Foucault et invente le genre performatif. Edward Said lit Foucault et invente le post-colonialisme académique. Kimberlé Crenshaw hérite du cadre et invente l'intersectionnalité. À chaque étape, la matrice est française : il n'y a pas de vérité, il n'y a que du pouvoir, donc toute hiérarchie est suspecte, toute institution est oppressive, toute norme est violence, toute identité est construite donc négociable, toute majorité est coupable.
Voilà comment trois philosophes parisiens, qui n'ont probablement jamais imaginé leurs conséquences pratiques, ont fourni le logiciel d'exploitation à une génération entière d'activistes, de bureaucrates universitaires, de DRH, de journalistes, de législateurs. Voilà comment on a obtenu une civilisation qui ne sait plus dire si une femme est une femme, si sa propre histoire mérite d'être défendue, si le mérite existe, si la vérité se distingue de l'opinion.
C'est de la merde pour une raison simple, et il faut la dire calmement. Une civilisation se tient debout sur trois piliers : la croyance qu'il existe une vérité accessible à la raison, la croyance qu'il existe un bien distinct du mal, la croyance qu'il existe un héritage à transmettre. La French Theory a entrepris de dynamiter les trois. Pas par méchanceté. Par jeu intellectuel, par fascination du soupçon, par haine de la bourgeoisie qui les avait nourris. Mais le résultat est là. Une génération entière a appris à déconstruire et n'a jamais appris à construire. Une génération entière sait soupçonner et ne sait plus admirer. Une génération entière voit le pouvoir partout et la beauté nulle part.
Je m'excuse parce que nous, Français, avons une responsabilité particulière. C'est notre langue, nos universités, nos éditeurs, notre prestige qui ont donné à ce nihilisme son emballage chic. Sans la légitimité de la Sorbonne et de Vincennes, ces idées n'auraient jamais traversé l'océan. Nous avons exporté le doute comme d'autres exportent des armes.
Ce qui se construit maintenant, en silicon valley, dans les labos d'IA, dans les startups, dans les ateliers, dans tous les lieux où des gens fabriquent encore des choses au lieu de les déconstruire, c'est la réponse. Une civilisation se reconstruit par les bâtisseurs, pas par les commentateurs. Par ceux qui croient que la vérité existe et qu'elle vaut qu'on s'y consacre. Par ceux qui assument une hiérarchie du beau, du vrai, du bon, et qui n'ont pas honte de la transmettre.
Alors pardon. Et au travail.
Con @MartinOlalla_JM descubrimos que o famoso estudo de dous investigadores de Stanford contra o cambio estacional de hora tiña un erro clave na métrica que usaban para asociar os efectos na saúde.
https://t.co/0dNsyB5AEf
COLÓN ERA GALLEGO. La genética apunta a que Cristóbal Colón era español, descendiente del linaje de los Sotomayor, alta nobleza gallega. Los «hallazgos proporcionan por primera vez un sólido respaldo genético a la hipótesis de una procedencia gallega para Cristóbal Colón».
«...este estudio establece un marco coherente que vincula el linaje de Colón con la antigua nobleza gallega y navarra». Los condes de Gelves «son descendientes directos de Cristóbal Colón y comparten una arquitectura genética común con las casas Sotomayor y Zúñiga. En conjunto, estos hallazgos proporcionan por primera vez un sólido respaldo genético a la hipótesis de una procedencia gallega para Cristóbal Colón, sentando una base definitiva dentro del discurso científico para la reevaluación de su identidad histórica».
👉 Dicía Manuel María:
Non canta na Chá ninguén.
Por eso o meu carro canta.
Canta o seu eixo tan ben
que a señardade me espanta
Unha palabra fermosa pero que ven describir un sentimento de nostalxia e tristeza pola ausencia de algo ou de alguén.
uno de los argumentos más utilizados en el debate de las pensiones en españa es el siguiente:
"el problema no es que las pensiones sean altas, es que los salarios son bajos"
hay que reconocerle una virtud: es políticamente inmaculado. ¿quién va a estar en contra de que suban los salarios? dices algo contra esto y te conviertes automáticamente en el enemigo del pueblo. subimos los salarios, suben las cotizaciones, se pagan las pensiones y todos felices. sin embargo, para sorpresa de nadie que haya hecho las cuentas alguna vez, es un planteamiento absurdo que no resiste cinco minutos de análisis serio. voy a intentar explicar por qué.
todo sistema de reparto ofrece implícitamente una rentabilidad a sus cotizantes. aunque las cotizaciones no se capitalizan (se emplean directamente para pagar las pensiones de quienes ya están jubilados), existe una tasa de descuento que iguala, en valor presente, lo que un trabajador cotiza a lo largo de su vida laboral con lo que recibe como jubilado. esa tasa es lo que se conoce como la tasa interna de retorno (TIR) del sistema. ahora bien, esa TIR no puede ser cualquiera: un sistema de reparto solo es sostenible a largo plazo si la rentabilidad que promete es coherente con el crecimiento de sus ingresos.
formalmente, la TIR sostenible de un sistema de reparto es aproximadamente igual a n + g, donde n es la tasa de crecimiento del número de cotizantes y g es la tasa de crecimiento de la productividad (es decir, de las cotizaciones por trabajador). en españa, la TIR real implícita del sistema se sitúa alrededor del 3,63% (https://t.co/kG7XnXvyNE), mientras que los ingresos del sistema vienen creciendo en términos reales a una media del 1,4% anual entre 2005 y 2024. esa brecha de sostenibilidad (de más de dos puntos porcentuales) es el problema de fondo del sistema de pensiones español.
una primera observación es que una subida de salarios no es lo mismo que un aumento del crecimiento de la productividad, aunque a menudo se confundan. imaginemos que mañana se produce un salto en los salarios, digamos del 20%. los ingresos por cotizaciones aumentan, lo que genera un alivio inmediato para pagar las pensiones actuales. pero la tasa de crecimiento posterior de los ingresos del sistema sigue siendo n + g. esto es lo que en economía llamamos un efecto de nivel: hay un salto puntual en los ingresos por cotizaciones, pero su tasa de crecimiento no se altera. ¿y qué pasa cuando los trabajadores que disfrutaron de ese salto salarial se jubilan? que sus pensiones se calculan sobre bases de cotización más altas. el sistema entonces tiene que pagar pensiones proporcionalmente mayores, y volvemos al punto de partida. en otras palabras, un efecto de nivel no soluciona un problema de tasa. es como intentar llenar un cubo con un agujero en el fondo: puedes echar más agua de golpe, pero si no tapas el agujero, el cubo se vuelve a vaciar.
una segunda observación, más importante todavía, es que incluso si entendemos que lo relevante es el efecto de tasa (es decir, un aumento permanente del crecimiento de la productividad, g), las cifras necesarias son sencillamente inverosímiles. hagamos las cuentas. el ageing report 2024 de la comisión europea proyecta que el número de cotizantes pasará de 23,6 millones en 2022 a 22,8 millones en 2050, lo que implica un crecimiento de n de aproximadamente -0,13% anual. con n negativo, toda la carga recae sobre g: la productividad del trabajo tendría que crecer a un ritmo del 3,76% anual de forma sostenida para cerrar la brecha.
¿es esto remotamente plausible? el PIB por trabajador en estados unidos (la economía frontera del mundo, la que más innova, la que tiene los mercados laborales más dinámicos y flexibles) ha crecido a una media del 1,42% anual entre 2000 y 2024. en ese mismo periodo, el PIB por trabajador en españa ha crecido al 0,45% anual. el propio ageing report, en lo que ya es un supuesto heroico, proyecta un crecimiento de la productividad en españa a largo plazo del 1,3% anual (casi tres veces la tasa observada desde el año 2000). y aun así, esa cifra se queda muy lejos de lo necesario. españa tendría que crecer en productividad más del doble que estados unidos (y unas ocho veces más rápido que su propio ritmo de las últimas dos décadas), de forma sostenida, para que la subida de salarios resolviese el problema de las pensiones. no ha ocurrido en ningún periodo de la historia económica moderna de ningún país avanzado.
el argumento de que "el problema no son las pensiones, son los salarios" confunde, por tanto, dos cosas distintas. un aumento puntual de los salarios genera un efecto de nivel que ayuda transitoriamente pero no altera la sostenibilidad a largo plazo del sistema. y un aumento permanente de la productividad del calibre necesario es un absoluto disparate (estamos hablando de que españa tendría que multiplicar por ocho su ritmo de crecimiento de la productividad de las últimas dos décadas, de forma sostenida, indefinidamente).
se puede repetir lo contrario las veces que se quiera, pero el problema del sistema de pensiones español no es de salarios: es que promete una rentabilidad que la economía no puede generar. punto. y quien no lo entienda tiene un problema con la aritmética básica, no con las pensiones.
No, the white collar jobs are not going away in 18 months!
I was furious with the populist-baiting language (in line with @DarioAmodei 's and @sama's also preferred apocalyptic usage) that Microsoft's @mustafasuleyman used in his FT interview, threatening everyone's jobs: “White-collar work, where you’re sitting down at a computer, either being a lawyer or an accountant or a project manager or a marketing person — most of those tasks will be fully automated by an AI within the next 12 to 18 months.”
Not only do I not see the point of this backlash inducing language, I also believe it shows no understanding of the way the labour market and organizations actually works and what people do all day. (My book on this with Jin Li and Yanhui Wu will be out soon.).
Don't get me wrong: I believe AI is a huge deal, and will radically change the world. But many white collar jobs are Messy jobs, as our book (and the post linked below) will explain: automating the automatable tasks within them is not near to automating the job.
Let me make the point with the attached @jburnmurdoch graph on London.
London needs 88,000 new homes per year. In the first nine months of 2025, just 3,248 private homes started construction. Twenty-three of London's thirty-three boroughs recorded zero new housing starts in the first quarter of 2025. Planning permissions have fallen to their lowest level since records began in 2006. Construction of new rental homes fell by 80 percent in a single year. All this is after Starmer declared his government wants to "build, baby, build."
Does anyone think AI will fix this?
All the technology to design a building exists, and existed pre-AI. The bottleneck in London housing is human. What stops homes from being built in London are environmental and land use regulations and neighbors that weponize them.
AI can draft the review, but that is a trivial bit. It cannot convince the environmental group to drop its lawsuit or persuade politicians or negotiate with the neighbors.
These obstacles employ people. Suleyman and Amodei imagine that project managers spend their days doing Gantt charts, call their job "sitting down at a computer" and dream of automating them. But the job of the planning guys is not to fill in forms, but to negotiate and coordinate developers, residents, environmental groups, heritage bodies, and elected politicians who all have incompatible interests.
At other levels and in other jobs the same is true- radiologists spend only 1/3 of their time reading scans (see this great piece https://t.co/CQoK77OqxQ). Their job was supposed to be gone in 2017; in fact, the demand for radiologists is booming (employment and wages are sharply up). Many consultants try to elicit the tacit, local, knowledge of what is actually going on in a firm in order to make a recommendation. Yes, if you spend your day just doing PPTs, you will be replaced. But how many people do just that?
Organisations/managers resolve conflicts and deal with exceptions. Making a decision stick requires authority: being a person who can be blamed, sued, or fired. The manager resolves disputes about the rules, not just within them. Think of your last renovation in your house. The contractor trying to to get the guy installing the windows and the guys from the floor to show up and do a good job, a mess right? No algorithm does that.
AI will make white-collar workers more productive. Some single-task, automatable roles will shrink (doing taxes is an expert system, drafting contracts too), many tasks will be automated. Also, the disruption of career ladders is a real concern. But "most tasks fully automated in 18 months" is not a prediction. It is marketing, designed to sell enterprise subscriptions and justify capital expenditure.
The real world is messy. The mess is not a bug. It is what happens when human beings with competing interests try to get things done together.
For more on "Messy Jobs", here is my New Years post: https://t.co/vMjQUY8aTI. A book out soon.
@kikollan Para mí el segundo que has pasado es el que me ofrece más información. Que los valores no sean enteros puede resultar algo chocante pero la información está en el decimal: no esta a la misma distancia de convertirse en 29 un 28,1 que un 28,9.
MENSAJE DEL DUEÑO DE TELEGRAM CONTRA EL ATAQUE LIBERTICIDA DEL GOBIERNO COMUNISTA ESPAÑOL
El gobierno de Pedro Sánchez está impulsando nuevas regulaciones peligrosas que amenazan vuestras libertades en internet. Anunciadas ayer mismo, estas medidas podrían convertir a España en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de “protección”. Aquí os explico por qué son una señal de alarma roja para la libertad de expresión y la privacidad:
1. Prohibición de redes sociales para menores de 16 años con verificación de edad obligatoria: No se trata sólo de los niños—requiere que las plataformas usen controles estrictos, como exigir DNI o biometría.
⚠️ Peligro: Establece un precedente para rastrear la identidad de CADA usuario, erosionando el anonimato y abriendo puertas a la recopilación masiva de datos. Lo que empieza con los menores podría extenderse a todos, sofocando el debate abierto.
2. Responsabilidad personal y penal para los ejecutivos de plataformas: Si no se elimina rápidamente contenido “ilegal, odioso o perjudicial”, sus responsables podrían ir a la cárcel.
⚠️ Peligro: Esto forzará la sobrecensura—las plataformas borrarán cualquier cosa mínimamente controvertida para evitar riesgos, silenciando disidencias políticas, periodismo y opiniones cotidianas. Tu voz podría ser la siguiente si desafía el statu quo.
3. Criminalización de la amplificación algorítmica: Amplificar contenido “perjudicial” a través de algoritmos se convierte en delito.
⚠️ Peligro: Los gobiernos dictarán lo que ves, enterrando opiniones opuestas y creando cámaras de eco controladas por el estado. ¿Exploración libre de ideas? Desaparecida—reemplazada por propaganda curada.
4. Seguimiento de la “huella de odio y polarización”: Las plataformas deben monitorear y reportar cómo “alimentan la división”.
⚠️ Peligro: Definiciones vagas de “odio” podrían etiquetar críticas al gobierno como divisorias, llevando a cierres o multas. Esto puede ser una herramienta para suprimir a la oposición.
Estas no son salvaguardas; son pasos hacia el control total. Hemos visto este guion antes—gobiernos armamentizando la “seguridad” para censurar a sus críticos. En Telegram, priorizamos vuestra privacidad y libertad: cifrado fuerte, sin puertas traseras y resistencia al exceso.
✊ Manteneos vigilantes, España. Exigid transparencia y luchad por vuestros derechos.
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