El código de amistad de los niños es "te quiero mostrar mi mundo": mira cómo salto, mira mira: puedo patear la pelota fuerte; ¿quieres ver mis dibujos? una vez me caí y me raspé la rodilla, ¿quieres ver la cicatriz?
Una compañera se acerca cargando a su hijo y por enésima vez, me insiste
- Y tú? Para cuándo?
- Cuando deje de perder bebés 🥺
(No quiero tener hijos. Pero aquí nos incomodamos TODOS)
Definitivamente, mi peor versión es la silenciosa. La que deja que todo se deteriore, la que no busca reparar, ni explica qué le dolió o cómo necesita ser amada.
A veces pienso que una de las mayores muestras de cariño es la curiosidad. Preguntar, escuchar, recordar detalles. Hay personas que dicen quererte y nunca han sentido interés por descubrir quién eres realmente.
Nuestra generación está tan convencida de que siempre habrá algo mejor, que terminó olvidando cómo cuidar lo que ya tiene. Se nos olvida que los vínculos no se encuentran, se construyen y se cuidan.
la gente te llama “consentida” o “caprichosa” sin saber que tú tendrías hasta 3 trabajos para obtener lo que quieres y deseas; porque linda si, pero trabajadora el doble
Mi parte favorita de la biblia es cuando Jesús, en vez de decirle a las mujeres como vestirse, le dice a los hombres que se arranquen sus ojos y corten las manos si no son capaces de controlarse