@LalibretaCAT@JamonCATcl Mis hijos me dicen que si mi viaje de estudios costó lo mismo que cuesta un alfajor ahora, no puedo decir "aura".
Así que no puedo decir aura.
@Santander_Ar qué aplicación de mierda que tienen!!!!!
Ya genere 4 veces el putísimo tomen y sigue dando el mismo mensaje!!!!
Y andá a pedirle ayuda a la conch@ de tu hermana!!!
HDP!!!!
La izquierda internacional es la representación más fiel de una película porno de quinta categoría.
Siempre anda con guiones predecibles y falsos. Todo es actuación exagerada, gemidos forzados y posiciones que parecen profundas pero son puro postureo. La izquierda global, especialmente la progresista surgida después de 2010, la de los recintos universitarios, las ONG, la ONU, la Unión Europea y gran parte de Letrinoamérica, repite el mismo libreto:
opresor/oprimido,
capitalismo malo,
identidades sagradas,
emergencia climática eterna,
colonialismo en bucle.
Los mismos conceptos desde los años 60-70, reciclados ahora con nuevos términos que ni ellos entienden, como capitalismo tardío, descolonización, equidad, interseccionalidad, resiliencia, persona gestante. En otras palabras, las escenas son súper aburridas y repetitivas.
Siempre son una producción barata con fondos sospechosos. Tratan de ponerle mucho brillo, pero hay poca sustancia. Luces de pacotilla, decorados de cartón, actores con caras de «ya quiero terminar» y un director que cree que con más volumen y gritos se arregla todo el desastre social. Mientras ellos andan literalmente con el culo al aire, protestando por dos dólares y una merienda hecha en un centro capitalista, el financiamiento de toda la arquitectura política que ellos no disfrutan proviene de multimillonarios (George Soros, fundaciones Rockefeller, Bill Gates en algunos temas), gobiernos y burocracias que viven como élites mientras predican la redistribución. Estos van a conferencias en Davos o se montan en jets privados para activistas climáticos. El «pueblo» es un extra, sudoroso y cansado, y los protagonistas son académicos, influencers y burócratas con disfunción eréctil a nivel cerebral.
Siempre ponen el enfoque en el espectáculo genital o identitario. En lugar de mostrar resultados como un crecimiento económico sostenido, instituciones fuertes y libertad individual, se prioriza lo simbólico:
pronombres,
banderas,
cuotas,
cancelaciones,
marchas performativas,
baños trans,
descolonización del cuerpo,
muerte al patriarcado
El sexo en el porno barato es mecánico y desconectado del placer real. Aquí, la «lucha» se vuelve un ritual vacío que no reduce la pobreza estructural. Véanse los datos de movilidad social en los países con políticas woke intensas vs. las naciones asiáticas más pragmáticas. Son tan disfuncionales que muestran un apoyo simultáneo al feminismo radical y a la migración masiva desde culturas con los peores indicadores de género. Solo basta repasar las estadísticas europeas de delitos sexuales y encuestas hecha por entidades como Pew/World Values.
Sus finales son siempre decepcionantes. Prometen un orgasmo épico que va a destruir la virilidad del capitalismo y terminan, sin falta, en eyaculación precoz, tristeza post-coital y créditos con música peor que la de Bad Bunny. Al día siguiente, repiten la misma película con las mismas escenas agotadas. La utopía de la igualdad total, del fin de la historia y de la salvación planetaria se queda en inflación, estancamiento, polarización, exilio, cárcel y burocracia.
Ignoran y odian los datos duros, como la caída global de la pobreza extrema, las mejoras en los derechos reales de los homosexuales en los países capitalistas, el fracaso del socialismo y las diferencias en los resultados por cultura y comportamiento, como explica Thomas Sowell, que para ellos sería un anticristo. Prefieren la fantasía moral que excita más a su público morboso.
Tanto las peliculuchas XXX como la izmierda global venden placer rápido y moral hecho a la carrera, dejando a la audiencia con frustración, una sensación inmensa de vacío y ganas de cambiar de canal. La porno mala al menos es honesta sobre la masturbación ilógica y las posiciones donde no se penetra bien. La izquierda rancia actual se vende como salvación intelectual mientras sus esfínteres éticos solo disparan materia fecal con restos de Karl Marx en sus peores momentos de dictadura contra el jabón, el agua y el baño.
@miltonedy1@AdamMoczar@JMilei El tuerto delincuente saldó la deuda con el FMI tomando préstamo del chavismo a tasa mucho más alta.
CIERREN EL ORTO, HIJOS DE PUTA!