Gil Marín acaba de sacar el diccionario de “falsedad, ética y transparencia” y dice que su palabra es de las pocas cosas que tiene.
Conviene entonces hablar de memoria y de antecedentes, porque la historia de los Gil no empieza con la entrevista de hoy.
Su padre, Jesús Gil, fue condenado por el Tribunal Supremo a 28 años de inhabilitación y seis meses de arresto por prevaricación y tráfico de influencias en el llamado caso de las camisetas, relacionado con contratos de patrocinio de Marbella al Atlético. (El País)
Y Miguel Ángel Gil Marín tampoco puede presentarse como un espectador ajeno a aquella historia. En el caso Atlético, el Supremo mantuvo en 2004 una condena de un año y seis meses por estafa mediante simulación de contrato. (El País)
Así que resulta bastante chocante escucharle ahora dar lecciones de ética, transparencia y falsedad mientras pretende colocarse en el papel de víctima y juez moral del fútbol español.
Porque aquí está la cuestión: la palabra de Gil Marín no se puede separar de su trayectoria.
Durante décadas, la familia Gil ha estado vinculada a algunas de las etapas más conflictivas y judicializadas de la historia del Atlético. Hubo intervención judicial, procesos, condenas y disputas sobre la propia propiedad y gestión del club. (El País)
Y ahora pretende que todos olvidemos aquello porque ha pronunciado las palabras mágicas: “ética”, “transparencia” y “mi palabra”.
No.
La credibilidad no se construye acusando al vecino. Se construye cuando los hechos propios resisten el mismo examen que se exige a los demás.
Gil Marín puede estar en desacuerdo con el Barça. Puede negarse a negociar con ellos. Puede defender a Julián Álvarez. Todo eso es legítimo.
Lo que resulta difícil de aceptar es el papel de adalid de la ética y la transparencia.
Porque los aficionados tienen memoria.
Y cuando alguien lleva tantos años en la cúpula, no basta con decir “crean en mi palabra”. Hay que responder por la historia que hay detrás de esa palabra.
Menos victimismo. Menos sermones de ética. Más memoria, más hechos y más coherencia.
Porque cuando se apagan las cámaras es cuando empieza la verdadera prueba de la palabra.
#Atleti #AtléticoDeMadrid #GilMarín #JesúsGil #JuliánÁlvarez #FCBarcelona #Barça #Fútbol #LaLiga #Ética #Transparencia #Memoria #Champions
Mientras os venden que el Barça hace “palancas” el Real Madrid vuelve a ser salvado por la política de sus deudas como ya pasó en 2001.
No hagas RT ni nada… que si lo sabe mucha gente se enfadan.
El karma no falla
José Luis Sánchez no se va de laSexta: lo echan.
Durante años hizo de la provocación su negocio: ataques al Barça, discursos incendiarios, acusaciones contra el CTA y una guerra permanente contra LaLiga y la RFEF. Más que periodismo, demasiadas veces fue fabricar polémica, señalar culpables y alimentar el odio para generar audiencia.
Mientras tuvo el altavoz de Pedrerol, le funcionó. Ahora Pedrerol ya no está, Jugones tampoco y laSexta ha decidido prescindir de él.
Después de años viviendo de incendiar el fútbol, el personaje se queda sin escenario.
No es censura. No es persecución. No es victimismo.
Es la consecuencia.
el karma.
#JoséLuisSánchez #ElChiringuito #Pedrerol #LaSexta #Jugones #Barça #LaLiga #RFEF #CTA #Madrid #RM
Un anciano de 84 años ha fallecido en una residencia de mayores de Tomares (Sevilla), que pertenece al grupo Mimara, beneficiado de privatizaciones de Juanma Moreno. Murió deshidratado tras pasar horas en un minibús. Fallaron todos los mecanismos de control. Privatizar mata.
A ver, si al FGE le CONDENARON, porque hizo una filtración, él o alguien de su entorno; el ático para la presidenta lo tuvo que decidir ella o alguien de su entorno
Si aplicamos la doctrina establecida por el Tribunal Supremo, la RESPONSABLE es AYUSO
@MariaTrisac Menuda irresponsabilidad. Él por banalizar y los palmeros por comprar el relato. Ale, por si alguno de los que da like a semejante barbaridad se anima a escuchar.