A veces me refugio
en mi soledad,
ella siempre me
acompaña
y entiende que
sin ti no soy nada,
a ella le hablo
de ti,
del sentir que me
embarga,
de las noches
que paso
queriendo tenerte
junto a mí,
y al recordarte mi
corazón
de dolor se desgarra,
por no tener
refugio en tu alma.