La peor historia posible: éramos rehenes de la “Revolución” y ahora también somos rehenes del “Imperialismo”. A ninguno de los dos les importa el pueblo y sus tragedias. La dictadura es su negocio.
El último presidente electo de Venezuela. Y precisamente por eso, hoy hablo de elecciones presidenciales, como un mandato. Así lo decidieron los venezolanos.