"no hay que comprar ropa usada porque está cargada de malas energías"
Sisi seguro que la ropa nueva hecha por niños tailandeses esclavizados tiene una energía bárbara.
La quimio nunca ha sabido distinguir una célula cancerosa de una sana, y de ahí vienen casi todos los efectos secundarios. Que el laboratorio de Jennifer Doudna construya algo que lee el ARN y detecta el p53 mutado para atacar solo a la enferma es de lo más prometedor en oncología.
Muhtemelen sağdaki bir matematik dahisi ya da yazılımcı olduğu için batı ülkelerinden birinde yüksek maaşlı bir işe girdi. Soldaki ise ye, yat, sıç, body çalış modunda yaşayıp ikoncanlık kovalıyor. Evet hayat hiyerarşik ve Hindistanlı kardeşim muhtemelen 145 IQ'ya sahip olarak Londra'nın gelecek belediye başkanını belirleyecek.
Mia Couto tinha razão quando disse:
"Mais belo que o canto de um pássaro é o seu voo, pois nem todo o canto é de alegria, mas todo o voo é de liberdade."
« Les romantiques affichaient leurs émois amicaux, démonstrations encouragées par les familles et les éducateurs, avant qu'elles n'apparaissent efféminées à la génération suivante, tandis que se construisait une science de la sexualité » (Anne Vincent-Buffault)
No me la voy a dar de súper culto pero es impresionante lo ignorante que es la gente en general, sea en cuanto a música, historia, geografía, arte, literatura. Hay muchísima gente ahí afuera cuyo capital cultural está más desierto que atacama, y es por falta de curiosidad nomás
No aceptamos hechos políticos contrarios por el malestar emocional: la causa es más profunda
Un estudio reciente con más de 4.100 votantes daneses demuestra que la gente rechaza los datos que contradicen sus ideas políticas, pero no principalmente por evitar sentirse mal.
Hasta ahora se pensaba que el motivo era emocional: cuando un hecho nos incomoda, el cerebro lo rechaza para no sufrir estrés o disonancia. Sin embargo, este experimento (realizado sobre el tema de la inmigración, tema muy polarizado en Dinamarca) mostró que ni aprender a tolerar emociones negativas ni intentar reinterpretar las situaciones redujo ese rechazo. El sesgo partidista siguió siendo fuerte: las personas creían mucho más en los datos que apoyaban su bando, independientemente de cómo se sintieran.
Los investigadores concluyen que el problema es más automático e inconsciente. El cerebro asocia rápidamente las ideas políticas con “bueno” o “malo” sin que nos demos cuenta, y eso hace que los hechos contrarios simplemente no calen, aunque vengan de fuentes oficiales y neutrales.
En resumen, no es que la gente no soporte sentirse mal. Es que el filtro político es más profundo y automático de lo que creíamos. Por eso, solo “enseñar a manejar emociones” probablemente no sirva para reducir la polarización. Los hechos necesitan algo más que buena voluntad para cruzar las fronteras ideológicas.
Esta es la mujer que, en plena crisis del SIDA, venía a México a buscar medicamentos para sus amigos. La misma que, hasta el día de hoy, los sigue recordando en cada concierto.
“Ellos me salvaron a mí, pero yo no pude salvarlos a ellos.”
Mujeres y porno gay
Este artículo es un comentario-resumen del libro de la criminóloga británica Lucy Neville (Girls Who Like Boys Who Like Boys, 2018), una de las pocas investigaciones académicas que existen sobre el tema.
Neville analiza un fenómeno sorprendente y poco estudiado: el elevado consumo de pornografía gay (hombres teniendo sexo con hombres) por parte de mujeres heterosexuales. Los datos de Pornhub y otras plataformas muestran que esta categoría es una de las más vistas por mujeres, llegando a ser especialmente popular entre las mayores de 45 años. Este interés se extiende también a novelas, fanfics, mangas Boys Love y otros contenidos eróticos centrados en relaciones homosexuales masculinas.
Entre las principales razones que las mujeres mencionan en las entrevistas y encuestas destacan: el doble atractivo de ver a dos hombres atractivos, la percepción de mayor autenticidad (erecciones y orgasmos reales), la ausencia de mujeres en la escena (evita comparaciones corporales), una menor sensación de explotación y la combinación de sexo intenso con intimidad emocional. Un pequeño porcentaje también reconoce un componente sádico o de venganza simbólica al ver a hombres en posiciones sumisas.
En resumen, el porno gay consumido mayoritariamente por mujeres heterosexuales funciona como una fantasía femenina que les permite disfrutar de la masculinidad elevada al cuadrado, sin la interferencia o competencia de otras mujeres. El artículo destaca que este fenómeno, aunque importante, sigue siendo poco investigado por la academia.
Me disculpen opinar sobre este asunto siendo un hombre pero ¿y los hombres masoquistas que disfrutan de esto con otros hombres? ¿y los hombres heterosexuales? ¿y las mujeres lesbianas? no me parece sano promover la culpa cuando el acto es deseado, seguro y consensuado.